‘La luz de la caza’ de Vicente Amat, la luz que cierra el ciclo

La luz de la caza (Vicente Amat – Kalima Ediciones, 2018) es el tercer libro de Vicente Amat Lanzarote, es la obra que cierra la trilogía que se inició con Apuntes de caza (Editorial Solitario, 2016) y prosiguió con Días de campo, caza y fogones (Vicente Amat – Kalima Ediciones, 2017).

Como tal trilogía, los libros son como tres ‘hermanos’ que se parecen más en el físico y difieren más en el carácter, valga este símil para comentar que, en general, las tres obras coinciden sobre todo en el continente y se diferencian más por el contenido.

Son similares por el formato, la estructura, las citas oportunas y acertadas, los capítulos ilustrados, por tener varios prologuistas y, por supuesto, por el estilo sencillo y profundo –de los que llegan al lector– de Vicente a la hora de escribir.

Apuntes de caza fue aire fresco, la reivindicación del Vicente escritor, la sorpresa que supuso que el autor pudiera igualar con la pluma su amplísimo y brillante bagaje en grabaciones cinegéticas y de naturaleza. Apuntes trata de aquello que llevó a Vicente a iniciarse como cazador y, en general, de las cacerías con la pointer Tiza. El autor de las ilustraciones es Luis Lorenzo Sánchez Diezma, 35 magníficos carboncillos, con un espectacular retrato de Tiza en portada.

Más sorprendente aún fue la segunda parte de la trilogía, ya que bien pudiera pensarse que iba a ser un Apuntes de caza (II), ¡y qué va! Mantiene el nivel literario y cinegético del primero, sin embargo, el contenido gira, y tras una explicación de cómo se generó la obra y un prefacio, va de lo universal (Las estaciones) a lo particular (Los días, dos relatos por mes), pasando por Los meses (con una descripción genérica y otra particular), para despedirse con un intenso epílogo. Esta vez, Luis Lorenzo, emplea brillantemente el lápiz en 38 láminas, con un espléndido jabalí en la nieve de portada.

Quizá, La luz de la caza no sorprende tanto porque esta vez el giro en el contenido ya es esperado. Mantiene el nivel de lo escrito y de lo cazado de sus ‘hermanos mayores’, que es altísimo, y Vicente, tras explicar cómo se generó el libro, como en sus predecesores, algo que se agradece, toma la ruta de la luz de la caza, de todo aquello que la envuelve, la luz en sí, los colores, los olores, el paisaje… y, por supuesto, de la propia caza: de la escopeta y también del rifle, de las especies que con ellos se cazan, y va un paso más allá en cómo utilizó esa luz para sus documentales. Toma después el difícil camino de los vientos, de cuáles son éstos y cómo influyen en cada cacería, y lo hace con solvencia y brillantez, es un capítulo, además de bonito, en la cual se aprende y en el que el autor regala al lector no poco de su saber campero. Otro intenso y profundo epílogo despide La luz, despide la trilogía.

Agachadiza

Esta vez Rosa María Suárez Sánchez y la hermana del autor, Carmen Amat Lanzarote, toman el relevo en la ilustración. Rosa se hace cargo de la portada (una preciosa becada), la reiteración de ésta, la impresión para los autores, Laus Deo y la contraportada, y Carmen del resto del libro. El estilo de Rosa es realista, utiliza lápiz y goma de borrar para los blancos, mientras que Carmen, con un trazo más rápido, utiliza lápiz y goma de borrar para las aperturas de los apartados y acuarela en blanco y negro para las de los capítulos.

La Luz rescata el poema corto y delicioso de Apuntes, pero no se olvida de la narración descriptiva, del relato y de la reivindicación, que desgraciadamente es más realidad que pesimismo. Las citas y los guiños a sus predecesores son continuos, pero La luz no es ni Apuntes (y III) ni Días (II), es La luz de la caza, esas citas y guiños sólo acrecientan el sentido de la trilogía, que tiene esa virtud, tener el empaque de tal y que a vez los tres libros por separado sean independientes además magníficos.

Seguramente, amigo lector, el mayor defecto de esta trilogía es que se lee rápido, pero, por otro lado, luego invita a releer. Una segunda lectura más sosegada es una gozada, se encuentran detalles que pasaron desapercibidos en una primera lectura posiblemente un tanto apresurada, por aquello de haberse ‘enganchado’ al libro, además con sosiego se disfruta más de las preciosas ilustraciones.

Una luz, unos días y unos apuntes muy recomendables.

DATOS

Autor: Vicente Amat Lanzarote.

Ilustraciones: Rosa María Suárez Sánchez y Carmen Amat Lanzarote.

Sobre La luz de la caza: Javier López de Ceballos, José Cruz Ordóñez Sánchez, Luis Jiménez Amat, Federico Luis García Alcázar y Adolfo Sanz Rueda.

Edición de textos: José Manuel Ibáñez Ruiz.

Maquetación: Marino Rubio Izquierdo.

Edita: Vicente Amat – Kalima Ediciones.

Primera edición de 300 ejemplares.

Características: Tamaño 15 X 21 cm. 246 páginas. 24 ilustraciones (17 a lápiz y siete a acuarela). Impresión en blanco y negro. Cubiertas en color. Encuadernación rústica con solapas completas, cosido con hilo vegetal.

P.V.P.: 42 euros.

Información y pedidos[email protected] /

Teléfono: 629 98 40 25.

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