Rusia en diciembre. Cacería de locos

Quizá alguno de vosotros, mis fieles lectores, ya que supongo que alguno me debe de quedar, pudo llegar a leer uno de mis cuadernos de caza que, aunque se publicó en 1999, recogía andanzas cinegéticas del año 1987.

Titulé el mismo Cacería de locos y enseguida aclaré que no es que nos dirigiésemos, en aquel caso  Andrés Bellido, mi acompañante de esa cacería, a cazar locos, sino que era tal la empresa que nos habíamos fijado que era una cosa de locos en sí, sobre todo por lo extensa de la misma. Pues bien, después de este mi primer día de caza, tengo que reconocer que lo vivido por mí, estas mis primeras diez horas de caza, superan lo inimaginable.

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