
Moderó la jornada José Ignacio Herce, en el atril, a la derecha.
El pasado 14 de mayo la Comisión de Homologación de Trofeos de Caza Mayor de la Comunidad de Madrid (CHTCM) organizó la jornada ‘La homologación de trofeos de caza y su importancia para la gestión cinegética y mantenimiento de la biodiversidad’.
El acto tuvo lugar en el incomparable marco del Instituto de la Ingeniería de España.
El orden del día incluía la presentación oficial de la memoria de actividades de la CHTCM.
⇒ Incesante actividad de la Comisión de Homologación de Trofeos de la CAM en 2024
Una parte de esta memoria reflejaba la tendencia a homologar cada vez menos trofeos, y no sólo en la Comunidad de Madrid, sino en toda España.
Esto hizo que el secretario de la CHTCM, José Ignacio Herce, se pusiera inmediatamente en marcha para organizar esta jornada, contando con la inestimable colaboración de Carmen Sáez de Retana, asesora de la CHTCM y del presidente de la misma, Jorge Bernad.
Mucho trabajo, bien hecho y con rapidez.
Ponentes de lujo
Los ponentes fueron ciertamente de lujo.
Dio la bienvenida a los asistentes Valentín Gómez Mampaso, vicepresidente de la Asociación de Ingenieros de Montes.
Tras la cual, Jorge Bernad presentó la jornada y el desarrollo y actividad de la Comisión de Homologación de Trofeos de Caza de la Comunidad de Madrid.
Asimismo, la directora general de Biodiversidad y Gestión Forestal de la Comunidad de Madrid, Irene Aguiló, se sumó al saludo a los asistentes.
Después, José Ignacio Herce, que además actuó de moderador de la jornada, presentó la memoria de actividades de la CHTCM.
Acto seguido presentó a los ponentes de la mesa redonda ‘La necesidad de la homologar trofeos de caza para la gestión cinegética y mantenimiento de la biodiversidad’.
Además de Irene Aguiló y Jorgé Bernad, participaron en la misma:
Juan del Yerro, presidente de la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza (JNHTC).
Luis de la Peña, vicepresidente del CIC.
Carmen Basarán, presidenta de Real Club de Monteros y de la Oficina Nacional de la Caza.

Ponencias de mucho nivel
Interesantísimas todas las intervenciones, de mucho nivel.
Juan del Yerro señaló, entre otras muchas cosas, que en la Junta Nacional se están digitalizando todos los datos de las homologaciones.
La directora de de Biodiversidad y Gestión Forestal, Irene Aguiló, comentó que la Administración tiene muy en cuenta la opinión de los miembros de la Comisión, «son todos cazadores, están muy vinculados con la gestión de la caza y sus opiniones son muy valiosas», añadiendo que «desde la dirección general siempre hemos apoyado la caza».
Luis de la Peña comentó lo complejo que resulta a veces tomar decisiones, como cuando se decidió que los trofeos procedentes de fincas cercadas se pueden homologar pero no pueden ser récord, como sucede en el resto de Europa.
Jorge Bernad habló de las ventajas y la conveniencia de homologar, y revertir la tendencia a homologar cada vez menos trofeos, «es fundamental proporcionar datos a ese archivo que tenemos en España de 80.000 fichas de homologación que sirven, entre otras muchas cosas, para ver la evolución de las especies».
También hizo una critica a las homologaciones ‘piratas’, aquellas que no son oficiales y en las que «incluso te dan una medalla».
Por otro lado, Jorge, marcó el reto de homologar 500 trofeos en 2025 en la Comisión CAM, frente a los 286 de 2024.
Cerró el turno de alocuciones Carmen Basarán, que confesó que nunca ha homologado un trofeo suyo y contó una anécdota graciosísima de su tío Isidoro Basarán, «que con los trofeos se hacía botones», sin embargo, entonó el ‘mea culpa’ y ante el aluvión de las buenas razones expuestas para homologar trofeos se comprometió a cambiar tal situación y a divulgar las ventajas de la homologación.

Ruegos y preguntas
Muy interesante también el turno de ruegos y preguntas.
Intervino, por ejemplo, el anterior presidente de la JNHTC Alonso Álvarez de Toledo, marqués de Villanueva de Valdueza, cuya labor fue ensalzada por todos, o Laureano de Las Cuevas.
Laureano planteó una cuestión de importancia, que lo que realmente se ‘premia’ con la homologación es el trofeo, no al cazador.
En este sentido Jorge Bernad añadió que quien figura es el propietario del trofeo, que no tiene porque ser el cazador, «puede ser un trofeo que se ha encontrado y se puede homologar».
Pero es que además tanto los datos del propietario como los del lugar de caza pueden ser totalmente anónimos.

Causas por las que se homologan menos trofeos
Según señala Bernad las causas por las que ha disminuido la homologación de trofeos son muchas, pero principalmente dos:
El furtivismo, al hacer públicos los datos de grandes trofeos en un determinado lugar que puedan atraer a los furtivos.
El nombre del propietario, porque no quiera aparecer en un listado relacionado con la caza o causa similar.
Ya hemos comentado anteriormente, según la Ley de Protección de Datos, por el derecho a la privacidad, existe la opción que tanto los datos del propietario como los del lugar de caza sean anónimos, y la Junta o la correspondiente Comisión no los hará públicos, ni siquiera en los catálogos de homologación.
Luis de la Peña y Juan del Yerro, además de las anteriores, citaron alguna causa más por la que se está produciendo esta merma de homologaciones.
De la Peña dijo «el no tener un sistema más ágil e informatizado».
Mientras que del Yerro apuntó a las «homologaciones paralelas o ‘piratas’».
¿Por qué es bueno homologar? Conclusión
Es bueno homologar por la ingente cantidad de datos biométricos aportados de distintas especies a lo largo del tiempo.
Estos datos son un auténtico banco estadístico que aplicado a lo natural puede ser de enorme utilidad.
Para ver la evolución de distintas especies en zonas diferentes, convirtiéndose así en herramienta de gestión.
Normalmente, los trofeos de calidad son sinónimo de poblaciones con buena salud y bien gestionadas.
Por ejemplo, en una población con una relación de sexos desequilibrada, con muchas más hembras que machos, o en una zona castigada por una sequía duradera, los trofeos serán de peor calidad que los obtenidos cuando no se daban estas anomalías.
La principal conclusión de la jornada fue que ¡¡¡ES RECOMENDABLE SIEMPRE HOMOLOGAR LOS TROFEOS!!!
Y ADEMÁS SE PUEDE HACER DE MANERA ANÓNIMA (SIEMPRE QUE ASÍ SE QUIERA) Y GRATUITA (EN LA COMUNIDAD DE MADRID).
Como muy bien dijo Jorge Bernad, «la homologación debería ser obligatoria asegurando la privacidad».

Epílogo de Irene Aguiló y felicitación
Irene Aguiló puso colofón a la jornada con unas brillantes puntualizaciones a modo de epílogo:
1.- Trabajar en la inmediatez que nos demandan los jóvenes, ser más rápidos en homologar, digitalizar los procesos.
La homologación tiene que ser un proceso rápido.
2.- Asegurar la privacidad de los datos, lo que puede hacer que los cazadores o propietarios de las fincas no quieran homologar los trofeos.
Transmitir que esos datos son privados, que aunque tengan que rellenar una ficha luego «nosotros no difundimos esos datos».
3.- Incorporar en el régimen sancionador algún tipo sanción para los infractores que manipulen un trofeo para que alcance mayor puntuación, algo que se reflejará en la inminente Ley de Caza y Pesca de la Comunidad de Madrid.
4.- Trabajar en la difusión de la homologación.
En las jornadas para los nuevos cazadores, por ejemplo, introducir algún contenido de homologación de trofeos.
Después se pudo disfrutar de un vino español y aperitivos de carne de caza, gentileza de GILMAR y Cárnicas Dibe.
La jornada resultó un éxito rotundo, ya sólo resta dar nuestra más sincera felicitación a José Ignacio Herce, Jorge Bernad, Carmen Sáez de Retana y resto de miembros de la Comisión de Homologación de Trofeos de Caza Mayor de la Comunidad de Madrid.
Una crónica de Adolfo Sanz Rueda
Fotografías: Cesáreo Martín y Adolfo Sanz Rueda / Vídeo: Cesáreo Martín

IMPRESIONES DE JORGE BERNAD SOBRE LA JORNADA



