
La asociación cree que una normativa europea excesivamente uniforme puede terminar imponiendo obligaciones pensadas para mascotas urbanas a perros ligados a actividades tradicionales y al trabajo en el medio rural
«La defensa de la rehala española pasa por reconocer su realidad específica y evitar que se legisle desde una visión exclusivamente urbana y alejada del campo», manifiesta Felipe Vegue

La Asociación de Rehalas Regionales Españolas ‘Caza y Libertad’ (ARRECAL) considera especialmente preocupante que el nuevo Reglamento Europeo relativo al bienestar y trazabilidad de perros y gatos no diferencie de manera clara entre animales de compañía y perros de caza.
Felipe Vegue: «No es lo mismo un perro de compañía en un entorno urbano que un perro de rehala en el campo»
Como explican desde la asociación, la norma presenta excepciones claras para otros perros de trabajo como como son los pastores, los de guarda del ganado y los de los cuerpos y fuerzas de seguridad, pero no hace mención alguna a los perros de caza.
«No es lo mismo un perro de compañía en un entorno urbano que un perro de rehala en el campo. Sus necesidades, manejo y función son completamente diferentes», señala Felipe Vegue, presidente de ARRECAL.
La entidad insiste en que la gestión de animales domésticos vinculados al trabajo y al medio rural exige soluciones específicas y no respuestas generales diseñadas desde una perspectiva ajena a la realidad cotidiana de estos sectores.
Reglamentos uniformes
En este sentido, ARRECAL teme que una normativa europea excesivamente uniforme termine imponiendo obligaciones pensadas para mascotas urbanas a perros ligados a actividades tradicionales y al trabajo en el medio rural.
La asociación recuerda que en España ya se logró excluir a los perros de caza de la Ley estatal de Bienestar Animal gracias a la movilización del sector cinegético y a las reivindicaciones del mundo rural.
«Los perros de rehala no son mascotas urbanas», añade Vegue
«Nos preocupa profundamente una forma de legislar desde Europa que tiende a homogeneizar realidades completamente distintas bajo un mismo modelo regulatorio. Los perros de rehala no son mascotas urbanas; cumplen una función específica ligada al trabajo, al medio rural, a la gestión cinegética y al control de poblaciones sobreabundantes como el jabalí», expresa Vegue.
«Pretender aplicarles criterios diseñados para otras realidades supone ignorar las particularidades del campo y sustituir soluciones prácticas y adaptadas por modelos uniformes que pueden generar más problemas que soluciones», añade.
ARRECAL ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad y prudencia
No obstante, ARRECAL ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad y prudencia a sus socios ante las informaciones aparecidas en los últimos días sobre esta nueva normativa.
Desde el gabinete jurídico de la entidad recuerdan que el texto «todavía no está aprobado definitivamente» y que «aún debe superar nuevas fases dentro del procedimiento legislativo europeo antes de su posible entrada en vigor».
Además, señalan que cualquier futura aplicación contará con periodos transitorios y margen de adaptación para los distintos Estados miembros.
Nuevas exigencias
Entre las medidas recogidas en el texto europeo destacan especialmente nuevas exigencias sobre manejo, cría y comercialización de perros y gatos.
Respecto al corte preventivo de orejas y rabos, la asociación aclara que el reglamento no establece una autorización generalizada.
La propuesta contempla únicamente que estas intervenciones puedan ser realizadas por veterinarios por motivos preventivos o sanitarios, algo que, a juicio de ARRECAL, podría aportar mayor seguridad jurídica ante la actual falta de claridad normativa.
ARRECAL advierte de que nuevas restricciones podrían comprometer la viabilidad de muchas rehalas
La entidad también advierte de que nuevas restricciones podrían comprometer la viabilidad de muchas rehalas españolas por nuevas obligaciones en sus instalaciones como puede ser la climatización o el aumento de superficie necesaria para alojar los perros, en un momento especialmente delicado para el sector, marcado además por amenazas sanitarias como la peste porcina africana.
Por ello, ARRECAL ya se ha dirigido nuevamente al Ministerio de Agricultura para reclamar que cualquier futura regulación tenga en cuenta la singularidad de los perros de rehala y su papel como animales de trabajo vinculados al medio rural, la gestión cinegética y el control poblacional de especies.
Asimismo, tiene previsto trasladar sus reivindicaciones a otras autoridades competentes, como al Ministerio de Derechos Sociales.
«Lo que está en juego es la continuidad de una actividad esencial y tradicional ligada al mundo rural», concluye Vegue
«La defensa de la rehala española pasa por reconocer su realidad específica y evitar que se legisle desde una visión exclusivamente urbana y alejada del campo. Lo que está en juego no es solo una forma de entender la gestión de los perros de trabajo, sino la continuidad de una actividad esencial y tradicional ligada al mundo rural y a la propia identidad de muchos territorios», concluye Felipe Vegue.
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