Con la caza a cuestas Con la caza a cuestas Montería

A las tres; por Ángel Luis Casado

A las tres monterías
A las tres…

Entiendo que todas las profesiones intenten mejorar su situación laboral, pero creo que no se puede hacer tabla rasa y aplicar las mismas reglas a ámbitos tan dispares como puedan ser una fábrica y una cacería.

No imagino un ojeo de perdices en el que los ojeadores, después de levantar las perdices que entran a las escopetas, den media vuelta diciendo: «Hasta otro día, que mi jornada ha terminado». Ni una rehala que no remate la mano porque aún le queda el camino de vuelta a los camiones. Ni que lo haga a la carrera porque se hace tarde y «a las tres hemos de terminar».

«A recoger, que es domingo y son las tres»

Hace ya unos cuantos años ocupaba la traviesa que hacía de cierre de la mancha que cazábamos aquel día. Era domingo y, cuando las rehalas llegaron a la monda, aún quedarían cerca de cuatrocientos metros de apretado monte hasta los camiones. Estábamos pendientes de rematar la mano, con la ilusión todavía intacta, aunque ya quedara poco: ya saben, hasta el rabo…, y ver si aún teníamos la fortuna de que alguna res se volviera a los perros.

Fue entonces cuando, traviesa arriba, apareció un amigo del organizador con su vehículo y el remolque.

–A recoger, que es domingo y son las tres.

Esa fue su respuesta cuando le pregunté adónde iba. Y todo ello con las rehalas detenidas en el cortadero, esperando para rematar la mano hasta el final, como mandan los cánones.

De poco sirvió pedirle a aquel individuo que estábamos cazando y que aquello aún no había terminado. Siguió su camino, y yo preferí descargar el arma, no fuera a ser que, encima, se presentara la ocasión, y acabáramos todos metidos en un lío.

«Del resultado, hablamos a las tres»

Me ha venido este recuerdo a la memoria por el comentario que hizo en televisión el director de una conocida serie de vídeos de monterías. A la hora de las migas, le dijo al responsable de la cacería:

–Del resultado, hablamos a las tres.

Pensé: «¡Vaya! Así que esto de terminar las monterías a las tres debe de haberse oficializado». O, al menos, eso parece.

A mi cuadrilla palentina la conocían, en sus comienzos, como “Los Linternas” y ya pueden imaginar por qué. No pretendo ponerlos como ejemplo frente a lo que, a mi juicio, viene siendo cada vez más habitual en algunas monterías. Pero aquello que les he contado me supo tan mal que marcó un antes y un después en mi vida montera.

Desde entonces, mis monterías pasaron a ser casi testimoniales cada temporada. Preferí cambiar de aires e irme al norte a disfrutar de horas en el puesto, en el monte; allí, donde el final de la jornada no viene impuesto por el reloj, sino por los perros y el propio campo, donde el dinero no marca el ritmo de la jornada y la incertidumbre sigue siendo parte de su grandeza. Porque, al fin y al cabo, una montería termina cuando termina la montería; no cuando el reloj marca las tres.

Olas de trigo; por Ángel Luis Casado Molina

www.librosdecaza.es / info@librosdecaza.es

∞

Olas de caza
Cuentos de caza es el sexto libro cinegético de Ángel Luis Casado Molina, en el que se refleja la paciencia, el esfuerzo, la amistad y el respeto por el entorno natural.

∼

Del revés montería
Hablando de CORZOS es el quinto libro de Ángel Luis Casado Molina, ¡ya está disponible la tercera edición!

∞

Otras entradas de Ángel Luis Casado Molina

⇒ Olas de trigo

→ Mañana será otro día

⇒ La tormenta monterías

→ Entre albero y romero

⇒ En busca del tesoro

→ De feria a feria

⇒ Cuéntame un cuento

→ Prohibido prohibir

⇒ Don Fulano de Tal

→ Una de tantas, pero no una cualquiera

⇒ De los hombres que acuestan a las gallinas

→ Como si no nos hubiéramos ido

⇒ Ecos de monte

→ ¿Hasta cuándo?  monterías

⇒ En tiempos de cordura

→ La voz del reclamo

⇒ Con el viento del sur

→ Desde la otra orilla

⇒ Al maestro armero

→ De corzos

⇒ Tres meses, tres semanas y tres días

→ Sin orden ni concierto

⇒ Pobre de mí

→ Entresijos de las batidas al jabalí

⇒ Arrieros monterías

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.