Muere un urogallo en Huesca tras ser acosado por turistas para fotografiarle

El Gobierno aragonés ha informado de la muerte de un macho de urogallo en Benasque (Huesca) tras ser acosado por turistas que querían fotografiarlo durante su celo, mientras se exhibía para atraer la atención de hembras.

El urogallo cantábrico, ave incluida en los catálogos nacional y aragonés de especies amenazadas, tiene un comportamiento esquivo, pero durante la época de celo, que se prolonga unos pocos días en primavera, se dejan ver con más facilidad.

Conscientes de esta situación, cuando el día 26 de abril se tuvo conocimiento de la presencia de un urogallo encelado que se aproximaba a las personas en la Plana de Senarta, agentes para la Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón pusieron en marcha el operativo para capturar el ejemplar que a esas alturas ya había sido objeto de multitud de fotografías y persecuciones para inmortalizar su comportamiento y la inusual proximidad a los transeúntes. El día 27 de abril, dado lo concurrido en el lugar donde apareció y la imposibilidad de establecer medidas eficaces para el control del acceso, fue trasladado a una zona apartada y tranquila, situada a varios kilómetros de distancia del lugar donde fue localizado. Allí fue liberado después de ser identificado con una anilla.

Pocos días después de ser desplazado, el viernes 5 de mayo, el ejemplar apareció de nuevo en el mismo lugar donde había sido avistado inicialmente y una vez más sufrió  la persecución de las personas que transitaban por la zona. La inmediatez del fin de semana (con el consiguiente aumento de frecuentación que conllevaba) hizo aconsejable un nuevo traslado del animal, que se encontraba ya bastante alterado por la situación. Pero al intentar este nuevo traslado el animal falleció antes de poder ser liberado.

La época de celo en los urogallos es extremadamente sensible y la incidencia del hombre en este periodo puede conducir a un desenlace fatal

La necropsia del animal dará los detalles de las causas últimas de su muerte, aunque se considera que el enorme estrés sufrido durante los últimos días ha sido el desencadenante del fatal desenlace. “En definitiva, la consecuencia de las molestias causadas por un público que, desconocedor del comportamiento de esta especie, ha tratado de llevarse un recuerdo de un acontecimiento excepcional buscando la proximidad al animal, ha sido la muerte de éste”, subrayan desde el Gobierno aragonés.

En la actualidad, en el Pirineo aragonés quedan menos de 50 machos reproductores, lo que motivó en 2015 la aprobación de un Plan de Conservación del Hábitat del Urogallo.

La Administración aragonesa recuerda que deben descartarse cualquier tipo de iniciativas que puedan incidir de manera negativa sobre los ejemplares en los momentos más críticos de su ciclo vital. “Los intentos para obtener fotografías o vídeos, la simple proximidad a un evento natural singular o la falta de control sobre los perros que nos acompañan en nuestros paseos por el monte, pueden llevar a provocar de manera involuntaria incidentes desgraciados como el que nos ocupa”.

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: