Miles de cazadores toman las calles de Castilla-La Mancha para reivindicar la caza

Miles de cazadores han tomado las calles de Castilla-La Mancha para reivindicar la caza como modo de vida y exigir que se ponga fin a la escalada de insultos, agresiones y ataques que sufre el colectivo por parte de animalistas y ecologistas con la connivencia de las administraciones públicas.

Los cazadores se han manifestado en cada una de las cinco provincias de la región, para poner en valor el papel el papel fundamental que actualmente juega la caza en la conservación y la dinamización socioeconómica del mundo rural.

Las concentraciones, que han tenido lugar en la Plaza del Ayuntamiento de Toledo, en la Plaza Gabriel Lodares de Albacete, en la plaza Cervantes de Ciudad Real, en la plaza de España de Guadalajara y en la calle Colón de Cuenca, había sido convocada por la Real Federación de Caza de España y han contado con el respaldo de numerosas organizaciones ligadas al sector cinegético en Castilla-La Mancha.

Colectivos y asociaciones como Aproca, Atica CLM, Atica Guadalajara, Asaja, Amfar, Asiccaza, la Federación de Galgos de Castilla-La Mancha, la Asociación Española de Rehalas, la Asociación de Criadores de Podenco Ibicenco, el Club de Cazadores de Becada y numerosas sociedades y clubes federados de cazadores de la región han secundado esta convocatoria.

En las provincias de Toledo, Ciudad Real y Albacete han sido cerca de dos mil personas las que se han manifestada en cada una de ellas, mientras que en Cuenca y Guadalajara han concentrado a un millar de cazadores, respectivamente.

El presidente de la Federación de Caza de Castilla-La Mancha, Agustín Rabadán, que ha participado en la concentración que ha tenido lugar en Toledo, ha asegurado que los cazadores no podían “mantenerse impasibles ante los contínuos y reiterados ataques” que desde sectores radicales se están desarrollando contra la caza.

Desde la federación castellanomanchega de caza, ha asegurado, “manifestamos todo nuestro apoyo a las personas que practican y gestionan la caza en nuestra región y expresamos nuestra más enérgica repulsa hacia aquellas personas o grupos, que amparándose en el anonimato cobarde, promueven infamias y falsedades, tanto contra personas físicas, como frente a instituciones vinculadas a la actividad cinegética”.

Rabadán ha señalado que la caza en Castilla-La Mancha es el modo de vida de muchas personas y familias, más de 24.000 familias, que viven directa e indirectamente de esta actividad y que genera más de 630 millones de euros al año.

La caza, ha insistido, “ayuda a fijar población y es, junto a la agricultura, la única fuente de ingresos de muchos de nuestros pueblos”, de ahí, que haya hecho un llamamiento a la administración a que “obren en consecuencia y respeten esta actividad”.

El presidente de los cazadores castellanomanchegos ha asegurado que “ahora más que nunca debemos reivindicar ante la sociedad que ser cazador es un orgullo” y ha pedido la unidad de acción de todo el sector cinegético y el mundo rural para defender la caza ante las amenazas que sufre, “para exigir a nuestros gobernantes y políticos, respeto al mundo rural y respeto a la caza”.

En este sentido, ha dicho que esta concentración tiene como único objetivo “exigir respeto a la caza y a todas las personas que la practican y gritar que basta ya de agresiones, basta ya de insultos y basta de amenazas; a la vez que, queremos demostrar a la sociedad que los cazadores somos un colectivo grande, activo, unido y con suficientes argumentos para defender una actividad que favorece la conservación, estimula el desarrollo rural y genera riqueza”.

Y en un claro mensaje a los movimientos sociales caza vez más radicalizados que tratan de imponer “su ideología anticaza a la sociedad”, ha señalado, que queremos demostrarles que “frente a quienes exigen prohibiciones y promueven el odio, los cazadores somos personas corrientes, que sólo pedimos respeto para continuar practicando la caza en paz y libertad”.

Agustín Rabadán también ha hecho un llamamiento al mundo rural a desprenderse de sus complejos, para pedir del mundo urbano que reflexiones y tenga en cuenta que el medio rural “depende de nosotros y que los ecosistemas se hacen sostenibles y se mantienen gracias a nosotros”.

También ha lanzado un mensaje a las administraciones públicas, y en especial, al Gobierno de Castilla-La Mancha, al que le ha pedido que sea “más cercano y sensible a los problemas y a las demandas y necesidades de la caza”.

Y ha comentado que “una administración no puede estar sometida al yugo de los ecologistas y animalistas”, sino que debe legislar “desde el campo y no desde los despachos, porque la caza en Castilla-La Mancha es un motor económico y social”.

El representante de los cazadores ha instado a la Justicia a actuar ante los numerosos ataques que sufren los cazadores, para frenar, de una vez por todas, la escalada de insultos, amenazas y agresiones que contra ellos se vierten a través de las redes sociales.

Finalmente, ha hecho un llamamiento a conservar los derechos que tienen los cazadores a seguir disfrutando de las carreras de galgos en campo abierto, sin que los galgueros sufran los ataques y presiones de quienes no saben apreciar lo que esta modalidad de caza supone.

A que los cazadores también puedan seguir practicando el reclamo, la media veda y el silvestrismo, sin más restricciones, porque todas ellas son modalidades de caza tradicionales que, ha terminado diciendo, “son un legado de nuestros mayores y forman parte del acervo cultural de nuestros pueblos”.

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