Extremadura arranca el sábado la media veda sin los terrenos libres

El próximo sábado los aficionados a la caza de Extremadura iniciarán el periodo estival de caza de media veda. Sin embargo, la apertura está teñida de cierta amargura. Por un lado, preocupa la escasez de codornices y, especialmente tórtolas. Por otro, la prohibición de cazar en los hasta ahora llamados terrenos libres, que con la nueva Ley de Caza de Extremadura han pasado a denominarse Zonas de Caza Limitada.

Se espera que 50.000 cazadores, principalmente extremeños, salgan al campo en busca de tórtolas comunes, palomas torcaces, estorninos pintos, urracas, grajillas, ánades reales, codornices y zorros, las especies autorizadas por la Orden de Vedas.

Sin embargo, esos 50.000 aficionados tendrán que atenerse al gran cambio de esta media veda extremeña, el veto a la caza en los terrenos libres, hoy Zonas de Caza Limitada. Desde la Consejería de Medio Ambiente argumentan que el objetivo de esta modificación, es proteger, conservar, fomentar y ordenar el aprovechamiento de los recursos cinegéticos, dado que en los terrenos libres no existe gestión de la caza y por ello se produce la entrada incontrolada de cazadores.

La Administración sostiene que «a lo largo de los años se ha demostrado que este tipo de terrenos no ha favorecido la caza local de tipo social, objetivo por el que se crearon». Por su parte, la Federación Extremeña de Caza ha expresado su apoyo a esta medida del Gobierno extremeño. En declaraciones a El Periódico de Extremadura su presidente, Rafael Domínguez, ha señalado que estos espacios libres servirán ahora como reserva de caza y permitirá la reproducción de especies, ya que algunas como la tórtola continúa escaseando. «Extremadura era la única que permitía la actividad en estos espacios que no tienen gestión cinegética y por lo tanto quedan arrasados», señalaba Domínguez.

Los grandes afectados por este cambio legal de los terrenos libres son aquéllos aficionados más humildes que tenían en estas zonas un lugar donde poder practicar su afición sin tener que desembolsar una cantidad de dinero que ahora, aseguran, no pueden afrontar para meterse en un coto. «Soy mileurista, prejubilado, tengo una casa que pagar y familia y no puedo permitirme pagar ninguna sociedad ni coto. ¿Dónde vamos a cazar ahora los pobres y humildes?», protesta Luis Goye, un cazador de Cáceres, cuya opinión recoge en su edición de hoy El Periódico de Extremadura.

Cupo para la paloma
La otra gran novedad de esta meda veda es la habilitación de un cupo para la paloma, dada la disminución de la presencia de esta especie en el campo extremeño. Así, sólo podrán cazarse 15 palomas por cazador y día, idéntico cupo que el ya existía en años anteriores para la codorniz, y que este año se mantiene. Además, tras la media veda no se podrá volver a cazar palomas hasta el 11 de noviembre.

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