El Parlamento navarro aprueba la reforma de la Ley Foral de Caza

El Pleno del Parlamento ha aprobado hoy, con los votos a favor de UPN, SN, PPN y los no adscritos, las abstenciones de Bildu y Aralar Nabai y el voto en contra de I-E, la toma en consideración de la proposición de Ley de reforma de la Ley Foral 17/2005, de 22 de diciembre, de Caza y Pesca de Navarra.

 

La proposición de Ley Foral presentada por el G.P. UPN tiene por objeto adaptar la legislación a las necesidades actuales, revisando, entre otros, la obligatoriedad del sistema de guarderío, la superficie mínima exigible para la constitución de un coto, las especifidades de los vedados intensivos y la acción sancionadora.

Tras las “controversias” generadas por el sistema de guarderío, exigencia recogida en la Ley Foral 17/2005 y determinada reglamentariamente para su entrada en vigor en febrero de este año, se plantea modificar el artículo 51, de modo que sea el titular del coto de caza el que “decrete la necesidad” de disponer o no de tal cautela, que deja así de ser obligatoria.

A la hora de decidir sobre la implantación del guarderío, deberán tenerse en cuenta las “características” del aprovechamiento cinegético previsto, bajo el principio de “garantizar de forma suficiente” la correcta explotación de las especies y el aseguramiento de las medidas de “control y seguimiento” establecidas con carácter preceptivo.

En todo caso, se propone que el coto cuente necesariamente con un sistema de vigilancia para la ejecución de “autorizaciones excepcionales” de caza, ya sea por el empleo de los métodos prohibidos contemplados en el artículo 39, ya sea por tener lugar fuera de la temporada ordinaria.

Además, se requerirá guarderío para la caza estival de conejo, manejo de poblaciones (a excepción de las sueltas que se efectúan en las zonas de caza sembrada), caza a rececho de siervo, monterías, controles anuales de poblaciones y aquellas otras que puedan desarrollarse reglamentariamente.

Por otra parte, la proposición aboga por autorizar la constitución de cotos locales de un mínimo de 1.000 hectáreas, cuando el aprovechamiento principal sea la caza mayor y la gestión del acotado sea ejercida directamente por la entidad local titular o se determine a través de subasta.

En cuanto al aprovechamiento de los cotos cinegéticos, éste se realizará conforme a lo dispuesto en su Plan de Ordenación Cinegética.

Respecto al régimen sancionador y en lo tocante a las infracciones muy graves, recogidas en el artículo 89, se agrega entre los comportamientos merecedores de tal calificación la “introducción o suelta de especies cinegéticas sin la debida autorización o el incumplimiento de los requisitos establecidos en la misma”. 

A su vez, se modifica el apartado primero del citado precepto, para castigar la “colocación de venenos y cebos envenenados, así como el uso de sustancias tóxicas prohibidas”.

 

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