Primeras impresiones del inicio de la media veda en Castilla y León

Tras nuestras primeras salidas en busca de las pequeñas africanas, en la primera jornada de la media veda, podemos hacer un pequeño balance de nuestra impresión en un año a priori próspero en la agricultura y muy desigual en cuanto a resultados codorniceros.

Las perchas, como siempre, muy desiguales dependiendo de las condiciones zonales. En las provincias más al sur de nuestra Comunidad y en los rastrojos habituales de cebada cosechados con prontitud y dejados con muy poca cobertura, donde además los linderos y ribazos brillan por su ausencia y el regadío se presenta muy esporádicamente, la presencia de la codorniz ha sido muy escasa y las perchas decepcionantes, con una media de dos a cuatro aves.

La Moraña Abulense, los campos de la Tierra del Vino, la Ribera del Duero y los altos páramos en general no han sujetado, como esperábamos, después de la cosecha, a un número significativo de codorniz. Estas han buscado zonas más norteñas y con panes aún en pie que a buen seguro proporcionarán perchas abundantes cuando se complete la recolección.

El Cerrato, Valle del Esgueva y Tierra de Campos han mejorado con respecto a años anteriores sin llegar a las previsiones que auguraban un excelente año. Siempre se encuentra algún afortunado con paciencia y excelentes perros que, en jornada de mañana y tarde, encuentra algún buen corro llegando casi al cupo codornicero.

Según avanzamos más al norte, en las provincias de Soria, Burgos y León, con cotos aún cerrados con excelente criterio de sus gestores, las previsiones se irán cumpliendo con más y mejor fortuna, calificando el año de excelente, con la recomendación de dejar a muchas polladas tardías, que cumplan su ciclo, incluso no abrir hasta no haber completado el desarrollo de un año que ya se manifiesta abundante pero tardío en cosecha y resultados cinegéticos.

En definitiva mejor año que el pasado, con muchas hectáreas aún sin cosechar en el norte y con rastrojeras con algo más de paja en el sur; lo malo, seguir padeciendo prácticas agrícolas muy perjudiciales para la fauna que, aún en un buen año en lo climatológico, deja demasiado terreno sin condiciones para que aguanten lo suficiente las pequeñas codornices y demás fauna menuda después de cosechar.

La buena noticia es la abundancia de polladas de perdiz, también muy retrasadas, que nos hace esperar al menos una recuperación parcial después del pasado año, tan desastroso en la cría de tantas especies menores.

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