La Reserva de Saja no despega

Fuente: eldiariomontanes.es

Pasadas las seis primeras jornadas de caza en la Reserva del Saja, no puede decirse que las cosas vayan bien del todo. Los números así lo constatan. Pese a que ha habido fines de semana con cifras de capturas más o menos aceptables, lo cierto es que la mayoría ha estado por debajo de lo que cabría esperar.

 

Jornada a jornada, la actual temporada no aguanta una comparativa con la pasada campaña. Es cierto es que hace un año los cupos eran muy diferentes (más altos), pero no lo es menos que el número de animales abatidos ahora está siendo sensiblemente más bajo de lo esperado. Por ejemplo, transcurridos los seis primeros fines de semana de actividad cinegética en la Reserva, hace un año se alcanzaba un acumulado de 296 jabalíes, 32 más que los que se totalizan hoy en día (264). Las cifras de capturas por jornadas también son peores. Sólo en dos fines de semana se han matado más suidos en la presente campaña, en el resto siempre se ha ido por detrás y en casos como el último, la diferencia ha sido abismal (28 ejemplares menos).

Las causas de estas cifras más pobres, además de en los ya mencionados cupos, hay que buscarlas en otros aspectos. Quizá, el más importante, sea el relativo a la climatología. La escasez de lluvias de los últimos meses (salvo en el último fin de semana) tiene una evidente repercusión en el número de jabalíes que se abaten. El monte está seco y con demasiada maleza, lo que dificulta el trabajo de los perros y, también, el acierto de los tiradores, aunque esto no es algo ajeno del todo a los inicios de cualquier campaña.

Quizá, al menos ese es el comentario generalizado en cualquier tertulia de cazadores, haya que tener en cuenta los excesos de temporadas anteriores. Se han abatido muchos cerdos salvajes y es posible que ahora se esté pagando. Sin embargo, en esas mismas reuniones queda patente que se ven jabalíes en todos los montes. En unos casos más y en otros menos, pero lo cierto es que hay caza, otra cosa es hacerse con ella. Y es en este punto donde puede considerarse otro factor determinante: la suerte. Acertar o fallar con un disparo es cuestión, en muchos casos de fortuna y, visto lo visto, no parece que esté abundando demasiado.

Sea cual sea el origen de esta merma en el número de jabalíes cazados, lo cierto es que, poco a poco, la Reserva va aumentando su cuenta de resultados.

Pobres números

En el último fin de semana, que se estropeó un tanto por la lluvia caída en la jornada del domingo, la mejor cacería fue la que se desarrolló en Arabedes, donde los hombres de Julio Echevarría se hicieron con media docena de ejemplares. Algo peor paradas (cuatro suidos) salieron de Barajo y Robla Subiedes las cuadrillas de Ismael Blanco y Domingo Bueno, respectivamente.

Fuera de Liébana, destaca la cacería de La Cotera, donde los de Luis Gutiérrez Canal completaron el cupo de tres que fija la Administración. En el resto de las batidas no se completó ni un solo cupo más. Dos se mataron en el monte campurriano de Palombera Oeste, otros dos en Monte Aa, en Cabuérniga, y dos más en Casal Norte y La Cestera, ambos lotes en la zona alta de la comarca del Nansa.

 

 

 

 

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