Probando a fondo al cartucho 8x68S en campo (I)

R prueba 1 del cartucho 8x68SFoto de apertura

Vestida de blanco la novia se dirige al altar. Bella por fuera y ardiente por dentro, ceremonia y fiesta son solo entremeses que han de terminar en el lecho, mostrando entonces todo aquello que, escondido hasta ahora, es realmente su verdad. Probar un cartucho es simplemente esto, pasar de la admiración del trabajo mecánico a la realidad de sus prestaciones físicas, de sus números teóricos a la capacidad de abatir en diferentes situaciones.

Esta vez el test me ha llevado a una prueba profunda y concluyente, extensa y crítica, poniendo a este cartucho frente a trances que han evidenciado su carácter sobre el terreno. Tres armas, tres elementos de puntería y tres cargas distintas frente a  caza mayor, el mejor laboratorio posible. Alcoba y sábanas, no se puede esperar más, desnudémosla…

Bergara BX-11 + Aimpoint Micro H1 + RWS KS de 180 grains

El primero de los equipos probados en 8×68 S ha sido el multicalibre Bergara BX-11, montando un Aimpoint Micro H1 de 2 MOA. La munición elegida para él fue la RWS KS de 180 grains. Reglé el visor en  Oviedo, en banco, sobre sacos a 50 metros, comprobando luego su puesta a 100 metros. La idea era poner en apuros al 8×68 S probando en disparos cortos de montería una de las cargas más  blandas y rápidas que se fabrican para él.

R prueba 1 del cartucho 8x68S3

Fin de semana montero en Salamanca sobre cochinos. El segundo día, en Ciudad Rodrigo, tengo por fin la oportunidad de ponerlo a prueba. Monte cerrado con poca visibilidad, propenso a desviaciones por maleza y a posibles expansiones prematuras. Tres lances juego en esta ocasión, solo cuatro disparos. El más cercano de los tres cochinos abatidos fue el tercero, con un tiro de remate a escasos 10 metros, después de haberle alcanzado a unos 200 m. Recordará,como ya adelanté en la parte primera de este monográfico, como, a pesar de encajarlo en medio de la paleta, giró un par de vueltas sobre sí mismo antes de caer muerto. Sorprendente reacción al disparo teniendo en cuenta un peso de 180 grains a una velocidad de 990 m/s.R prueba 1 del cartucho 8x68S2

Analizándolo, el que no fuese literalmente lanzado, como era de suponer, debe achacarse a la adrenalina que acompaña a la pieza herida, pues los otros dos, tirados entre 40 y 60 metros, quedaron fulminados en el acto. Está claro, registrando las tres piezas, que no se produjo sobreexpansión en ningún caso, quedando rubricado que incluso una semiblindada, tan blanda como esta cónica, es completamente capaz de desenvolverse con soltura en esta modalidad y sobre este tipo de piezas. Hay que reseñar que los pesos de los cochinos, en ningún caso estimo que pasaría de los 50 kilos, quedándome solamente la duda de lo que hubiese ocurrido si el tamaño hubiese sido mayor. Finalmente, puntualizar que todas las piezas fueron tiradas a la carrera, demostrando carga y cartucho un alto poder de parada con resultados fulminantes a poco que el tiro estuviese  medianamente colocado.

Heym SR-21 Concord + SW Z6i 2-12×50 + RWS H-Mantel de 187 grains

El segundo equipo está formado por el Heym SR-21 Concord, Swarovski Z6i 2-12×50 sobre monturas originales Heym y RWS H-Mantel de 187 grains. Lo pongo a tiro sobre mesa y sacas en el Club Principado de Oviedo a una distancia de 100 metros. El reglaje, una vez más, lo hago dejando los impactos unos 6 centímetros altos a esa distancia. Sé que de esta forma alejo la DRO de los 199 metros a los 230 metros, cayendo solo a 300 metros unos 15 centímetros.

Como punta todo uso de gran nivel, la primera salida al campo lo hago en  una noche de espera a los cochinos en Galisteo. No hay suerte, esta vez vuelvo sin tirar.R prueba 1 del cartucho 8x68S5 R prueba 1 del cartucho 8x68S6 R prueba 1 del cartucho 8x68S7

Cargas probadas

De todas las cargas recibidas decido probar tres que sirvan de ejemplo de lo que podemos encontrar en el mercado y, a grandes rasgos, tres formas distintas de trabajar. Con ello pretendo demostrar, con nuestras piezas, las posibilidades reales que este cartucho nos brinda.R prueba 1 del cartucho 8x68S4

Para ello elijo la semiblindada cónica en peso, digamos, bajo: la RWS KS de 180 grains, una carga que prima expansión sobre penetración.

Como proyectil Premium para nuestra fauna, un clásico doble núcleo con doblez en la camisa: la RWS H-Mantel de 187grains, potentísimo, expansivo y penetrante. Finalmente, una punta pesada, válida para las mayores especies cazables con este cartucho, soldada y hueca, con cortapelo y cola torpedo: la Brenneke TOG de 220 grains.

La batida

De nuevo en el monte con el SR-21, la Z6i y las RWS H-Mantel. He confiado en este equipo la cacería más exigente de las llevadas a cabo durante todo el test. Rececho esta vez en casa, venado de montaña, en plena berrea en los montes de mi Orlé natal, RRC de Caso. La elección ha puesto en la balanza terreno, pieza y distancia de tiro.R prueba 1 del cartucho 8x68S8

  R prueba 1 del cartucho 8x68S8aPriorizo el peso total del equipo en previsión de la caminata que nos espera, que en este aspecto forma un conjunto muy contenido. Sé bien de la corpulencia y resistencia de nuestros venados, conozco nuestros montes y tiraderos, anticipando que pueden llegar a ser muy largos.

La H-Mantel con su doble núcleo, la doblez de su camisa, esa punta hueca protegida y la ligera cola de bote, estructuralmente es impecable para cartuchos de alto rendimiento. Su peso y velocidad en boca, 187 grains a 970 m/s, reproducen exactamente la FL con la que se lanzo, allá por 1939, al 8x68S. Pocas cargas entienden mejor que ésta el carácter del alemán, sin restar ni una pizca de violencia, extremadamente rasantes, expansivas y profundas.R prueba 1 del cartucho 8x68S8b

Entramos desde Collá Frieru al Monte el Fresnedal. Vamos apoyados en la peña, rodeándo el hayedo, sumidos en una niebla que deja libre un tiradero demasiado escaso. La berrea está muda y, ante tal panorama ,decidimos refugiarnos a esperar la escampada del mediodía. La Cueva de los Paleteros nos recibe como el mejor de los hoteles. Fogata y a secar la ropa, un buen taco y a esperar que la tarde aclare. Y se va quitando la niebla comenzando los venados a berrear.

R prueba 1 del cartucho 8x68S9La partida se distribuye tratando de cubrir más terreno. Por fin, en el Pandu los Puercos, conseguimos ver un venado que puede servir. La dificultad es grande, solo hay una opción de rececho. La ladera donde el venado sale se enfrenta con un tupido bosque de haya. Subimos por él hasta encontrar una pequeña ventana desde donde esperamos poder verle salir al atardecer. Hago un exhaustivo barrido de las distancias, que no hacen otra cosa que afianzar mi decisión sobre el equipo elegido. Y, por fin, sale el venado. Lo hace lentamente. Adivino su camino y decido tirarle antes de que se tape con la punta de las hayas que tengo debajo. La distancia: 360 metros, no hay ninguna otra opción posible. Bien apoyado, afianzo los codos. El visor a 12x me trae la primera imagen de la pieza que camina de frente a mí. Monto el pelo y apunto al cuello. Solo me queda confiar en el alimento de la recámara … y corre ensordecedor el bramido de la bestia contando que el cazador ha cazado. La caída del proyectil increíble, despreciable. La rotundidad del 8x68S no ofrece duda, si la necesita, ahí está.

Recogida de la carne de caza

La caza solo termina cuando toda la carne está en casa. Al amanecer del día siguiente ‘los arrieros’ subimos hasta la pieza. Bajar de nuestras montañas una pieza del tamaño de estos venados no es un tema menor. Desollar, a sacos y a los caballos. Aprovechar la carne de caza es la mejor forma de dignificar nuestra afición…Además, bien preparada, es exquisita (continuará). CyS

R prueba 1 del cartucho 8x68S10 R prueba 1 del cartucho 8x68S10a

Nuestro agradecimiento a Industrias El Gamo, Esteller, Excopesa, Bergara y a la armería Fuertes de Colloto, Asturias.

Por Miguel Coya [michelcoya@ gmail.com / apuntomuichelcoya@gmail.com]

Deja un comentario