Ficha: cebra de Burchell

359 - Ficha cebra

La imagen más característica de todo África. Este pequeno caballito rayado simboliza, para el mundo civilizado, la vida salvaje del continente africano y sus especies únicas. Hasta el más ignorante de los urbanitas del siglo XXI, que no saben diferenciar una oveja de una cabra, sabrá lo que es una cebra.

Descripción 

De todas las especies de cebra, la de Burchell es la más común. El 95% de las que se abaten en safaris son de esta subespecie. Su característica más notable es que en las rayas blancas de los flancos tienen otra raya grisácea en medio de la blanca. Su área de distribución es Sudáfrica, Bostwana y parte de Namibia. En el siglo pasado vagaban libres por millares, hoy son comunes en fincas privadas de caza y parques nacionales. En las áreas libres ha sido masacrada por la población nativa.

Hay muchas teorías sobre el papel de sus diseños de rayas. Las franjas verticales ayudan a esconderlas entre luces y sombras en zonas arboladas o arbustivas, ademas no hay dos cebras con rayas iguales, de modo que sirve para diferenciar a los individuos de la manada y a las crías para reconocer a su madre. Recientes estudios indican también que el diseño de rayas blancas y negras repele a moscas y tábanos.

Caza 

No debemos dejarnos engañar por el hecho de que sea un équido emparentado con el caballo; la caza de las cebras no es fácil, y son extremadamente inteligentes y recelosas. Las manadas son difíciles de recechar, ya que siempre tienen vigía que inicia la carrera ante cualquier amenaza, y arrastra al resto.

Viven en manadas. Una hembra vieja dirige el grupo y marca la ruta a seguir, mientras que el semental dominante normalmente es quien trota en último lugar, protegiendo la huida ante cualquier amenaza. Es muy difícil la diferenciación de machos y hembras, ya que no hay dimorfismo sexual marcado; el macho dominante tiene un cuello más poderoso y su comportamiento protector lo diferencia del resto de hembras.

Si queremos cazar, las hembras normalmente tienen las pieles en mejor estado, ya que los sementales pelean constantemente con otros machos. Sus coces y mordiscos suelen llenar de cicatrices la piel.

Elegiremos siempre un calibre contundente que nos asegure que hagamos el máximo daño posible con nuestro proyectil. La cebra no es animal para ir subcalibrado, ya que si nuestro disparo no es perfecto, nos hará sufrir. Una cebra herida trotará hasta su último aliento para seguir a su manada, se irá lejos, muy lejos, obligándonos a un duro pisteo.

Las cebras nunca son baratas, ya que su piel es muy valorada fuera del ambiente cinegético (como alfombras), por lo que siempre hay demanda de pieles. Su precio oscila entre 600 y 800 euros. Conviene recordar que las pieles de cebra las curten muy bien en África y lo podemos encargar esto allí.

Deja un comentario