Previsiones, intuiciones y evidencias

358 - Nueva temporada (4)

Comienza ya el otoño a alcanzar su máximo esplendor y con él se inicia una nueva temporada de caza. Como no podía ser de otra manera, un año más volvemos a preguntarnos cómo responderán perdices o conejos o si daremos con el ansiado macareno medalla de oro con el que tanto hemos soñado.

Es muy complicado hacer previsiones y, sobre todo, cuando el objetivo es realizar un análisis general de la situación en todo el país. Sin embargo, y aún con el riesgo de meter la pata hasta el corvejón, nos atrevemos a apuntar algunas tendencias, ciclos, problemas, etc., con los que en los últimos años nos estamos encontrando en los diferentes cotos donde compartimos andanzas cinegéticas.

A la menor…

Comenzando por la caza menor no nos queda otra que hablar de esa tendencia regresiva que venimos observando en la última década y que está dejando sin perdices rojas, conejos y liebres el campo español.

En general, es una realidad evidente que cada temporada y cada año nos encontramos con perchas menguantes y, sobre todo, escasez de lances, lo que hace incluso hasta difícil enseñar a esos jóvenes cachorros que comienzan a acompañarnos en las primeras salidas al campo.

Perdiz roja

358 - Nueva temporada (7)Es verdad que en algunas zonas concretas, principalmente del centro peninsular, hemos observado que la perdiz ha criado bien e incluso a finales del verano se podía disfrutar de bandos considerables que han puesto sobre la mesa un pequeño aliento de esperanza.

Un final de primavera caluroso y de escasas tormentas, junto con un invierno lluvioso y un verano suave han ayudado a que la especie contase con buenas condiciones agroclimáticas para la puesta, incubación y nacimiento de los pollos, sin olvidar, además, que éstos en los primeros días de vida necesitan un importante aporte de proteína en la dieta para desarrollarse, que adquieren en forma de insectos, sólo abundantes cuando, entre otras cosas, las condiciones de humedad y temperatura lo hacen posible.

Conejo de monte

En el caso del conejo ocurre algo parecido, aunque aquí el análisis tendría que ser aún más local si cabe, y hablar de bardos o vivares buenos, frente a otras zonas que han quedado despobladas con los últimos brotes de mixomatosis o de la nueva variante del virus de la enfermedad vírica hemorrágica.

La propia biología de la especie, sus características reproductivas, áreas de campeo y dispersión, su consideración como especie presa de más de treinta vertebrados ibéricos o esa mencionada susceptibilidad a las dos enfermedades víricas hacen que no podamos realizar previsiones más allá de las que cada uno pueda observar en sus cotos que, por otra parte, podrían llegar a ser incluso extremas y bruscamente cambiantes de una temporada a otra.

Liebre ibérica

358 - Nueva temporada (3)En el caso de la liebre, después de un marcado descenso en los últimos años, ocurrido principalmente en Castilla y León, aunque sin olvidar las mermas silenciosas, aunque sostenidas, en el número de capturas en otras comunidades como Castilla-La Mancha o Andalucía, parecía que nos encontrábamos ante una recuperación gradual que permitía albergar ciertas esperanzas. Sin embargo, los últimos casos de tularemia aparecidos en la provincia de Palencia nos obligan a ser cautos, y, sobre todo, ante el riesgo que sobrevuela por la amenaza periódica de nuevas plagas de topillo campesino, asociadas a actuaciones de control no siempre beneficiosas para la liebre y otras muchas especies, por decirlo de un modo suave.

A la mayor…

En el caso de la caza mayor podríamos hablar de una situación opuesta en la mayoría de los casos y, como siempre, con excepciones marcadas.

Corzo

Por comenzar por el corzo, aunque no sea objeto de aprovechamiento principal en esta época, no queremos dejar pasar la oportunidad de mostrar nuestra preocupación por su situación en algunas de las áreas que podríamos calificar como históricas para la especie, principalmente de León, Asturias, Palencia o Cantabria, donde se ha observado un descenso casi dramático en muchas comarcas.

El efecto de la Cephenemia stimulator o gusano de la nariz del corzo, pueden estar detrás de esta marcada regresión, si bien es vital profundizar en el estudio de las causas y, sobre todo, adoptar soluciones con relativa urgencia, si no queremos tener que lamentarnos a medio plazo.

A pesar de ello, la evolución de la especie en cuanto a área de distribución es creciente y se va consolidando en áreas en las que hasta hace relativamente poco tiempo estaba ausente o su presencia se consideraba casi testimonial.

Jabalí

358 - Nueva temporada (5)La situación es bien diferente, encontrándonos, en general, ante poblaciones sobradamente consolidadas y crecientes que han obligado en los últimos meses a declarar varias zonas de emergencia cinegética para la especie, que, incluso, nos han ofrecido imágenes tan impactantes y raras este verano como el paseo de algunos ejemplares entre los bañistas de las playas de Gerona.

En todo caso, a pesar de esta situación, el jabalí cuenta con serias amenazas, desde un punto de vista cinegético, que darían para reflexionar largo y tendido.

Por un lado, tenemos la presunta e ilícita introducción de ejemplares procedentes del centro y norte de Europa que están dando lugar a llamativos y muy cotizados trofeos, pero que no llegan exentos de riesgos genéticos o sanitarios, que podríamos llegar a pagar muy caros de aquí a no mucho tiempo.

En otros casos lo que estamos observando son poblaciones muy desequilibradas en cuanto a las razones de sexos y edades, provocadas por gestiones cinegéticas apoyadas en prácticas de caza selectivas y muy intensas sobre los mejores machos que, de no modificarse, van a dar lugar a medio plazo a un empobrecimiento muy notorio de la calidad de estas poblaciones, tanto desde un punto de vista de trofeos como de la aparición de otros riesgos, al facilitar la reproducción de ejemplares de menor calidad, frente a los grandes machos que, año tras año, se van eliminando en aguardos, esperas y monterías.

Ciervo ibérico

El ciervo es la especie reina del otoño. Nos encontramos en plena berrea y de nuevo estamos disfrutando de poblaciones consolidadas que, como ocurre con el jabalí, han obligado a declarar comarcas enteras en situación de emergencia cinegética por las superpoblaciones a las que han llegado, ante la ausencia de predadores naturales y una escasa presión cinegética, unido a condiciones ambientales favorables para su desarrollo.

Como apuntábamos en el párrafo anterior, las poblaciones ibéricas de venados requieren de una intensa gestión cinegética profesional, orientada al mantenimiento de un equilibro estable en las poblaciones que eviten la aparición de daños a los cultivos, incrementen el riesgo de accidentes en carretera, favorezcan la aparición de brotes de enfermedades o, incluso, daños en plantas endémicas de espacios naturales protegidos donde, evidentemente y le pese a quién le pese, esta gestión debe realizarse.

No olvidemos que de no ser así ocurrirán numerosos conflictos sociales, además, por supuesto, de una pérdida de calidad de las poblaciones que estarán a merced de la aparición, entre otros, de brotes epidémicos de enfermedades que pueden ser de gran importancia.

Lobo ibérico

358 - Nueva temporadaNo podemos concluir este breve análisis sin mencionar al lobo ibérico, una especie que no deja a nadie indiferente y que, por suerte, según el último censo publicado por la Junta de Castilla y León para esta comunidad, presenta una tendencia creciente y cada vez es más habitual al sur del río Duero, límite geográfico que establece su consideración como especie cinegética pero que, probablemente más pronto que tarde, tendrá que ser revisado. Esta evolución positiva, aunque aún tímida, se puede asociar a diversos factores, entre los que destacan el creciente abandono del medio rural y, sobre todo, la disponibilidad de alimento, no sólo en forma de presas habituales, como jabalí, corzo o venado, sino también conejo de monte o, incluso topillos, allí donde abundan.

Ungulados de montaña

En el caso de los ungulados de montaña, como la cabra o el rebeco, presentan en general una situación favorable y, debido a las modalidades empleadas en su aprovechamiento cinegético, requieren de una gestión eficaz que impida desequilibrios en las poblaciones.

Tampoco debemos perder de vista el riesgo importante, sobre todo en las poblaciones leonesas, asturianas o cántabras, de la presencia de sarna sarcóptica, una enfermedad grave, difícil de controlar y capaz de diezmar a las poblaciones afectadas, por lo que no se debe bajar la guardia y, sobre todo, actuar de forma decidida y urgente ante la aparición de cualquier brote.

En conclusión

Tras este repaso orientativo y previsible para la temporada que comienza conviene insistir en que no es más que una reflexión general sobre la tendencia global de las especies mencionadas y que, al final, es cada uno en su coto quien tiene la respuesta a estas previsiones y, sobre todo, la última palabra en cuanto a las decisiones a adoptar tanto cuando hay excesos como cuando hay escasez de las especies que está cazando y que, por tanto, debería gestionar.

Tiempo de gestión

A pesar de que ahora sólo pensamos en poner a punto nuestros rifles y escopetas, y preparar a nuestros perros para esas primeras jornadas de caza, no podemos dejar pasar la oportunidad de gestionar nuestros cotos, sacar conclusiones y, ante todo, actuar para no tener que lamentar problemas futuros.

358 - Nueva temporada (2)Cada especie es un mundo, caza zona un universo y cada sociedad un complejo conjunto de opiniones, ideas y sentencias que no siempre son sencillas de organizar para conseguir los objetivos pretendidos.

Sin embargo, debe haber alguien que lleve la voz cantante, que se forme o se deje asesorar por profesionales y que haga gestión los 365 días del año. La gestión que cada especie requiera o que cada coto necesite, pero no debemos quedarnos parados o conformarnos con que un año bueno nos salve la temporada y a la siguiente ya veremos. En los lugares donde se actúa los resultados se ven y eso debe ser suficiente estímulo para que lo hagamos.

Para cada problema, una solución…

Ésa debería ser la máxima en la que centrar nuestros esfuerzos, censos, registro de los resultados cinegéticos de las últimas temporadas y análisis de tendencias, que nos permitirán siquiera intuir ante qué problema nos encontramos y, desde luego, aún a riesgo de no ser ni mucho menos sencillo, acercarnos a su solución.

En el caso de la caza menor, principalmente en el caso de la perdiz, los problemas son bastante generales y conocidos por casi todos.

358 - Nueva temporada (1)Es evidente que las prácticas agrícolas cada vez más intensivas perjudican enormemente y, por tanto, será hacia ellas donde debamos centrar nuestros esfuerzos. No podemos pretender cambiar los usos agrícolas de una comarca entera o poner en riesgo la rentabilidad de los agricultores, pero, seguramente ,sí podremos alcanzar acuerdos para respetar ciertas zonas libres de herbicidas, dejar un poco de margen sin cosechar en alguna parcela, retrasar la siega de los forrajes algún día, mantener algún barbecho sin pastar o, al contrario, evitar la reforestación de alguna parcela.

Esas pequeñas actuaciones, junto con el mantenimiento de zonas de reserva, la restricción de cupos y jornadas, un control de predadores racional y eficaz o la recuperación de charcas o fuentes naturales, entre otras, serán las que consigan recuperar la perdiz. Sin olvidar, además, que esas medidas se deben mantener o incrementar en los años más favorables, como podría ser éste en algunas comarcas españolas, puesto que son estas temporadas las que tienen que servir como punto de partida para la recuperación y no porque haya más intensificar nuestros aprovechamientos.

Hay que evitar recurrir a prácticas milagrosas que prometan resultados inmediatos y recuperaciones mágicas, porque, por desgracia, casi nunca son lo que parecen ni cumplen lo que prometen.

En el caso de la caza mayor debemos aprovechar las modalidades selectivas para, además de cazar y disfrutar de los lances, hacer gestión y retirar no sólo los mejores trofeos, sino también aquellos animales que no deben estar presentes en nuestras poblaciones porque están generando desequilibrios o van a transmitir problemas al resto del conjunto.

358 - Nueva temporada (6)Tanto machos como hembras con taras, defectos o enfermedades deben ser cazados de forma prioritaria, profesional y responsable para evitar que estos problemas se transmitan a la descendencia.

Por otro lado, es importante actuar de forma contundente cuando las poblaciones crecen en exceso y, principalmente, prevenir esas superpoblaciones antes de que se produzcan.

Es verdad que muchas veces la ausencia de una necesaria laxitud administrativa impide ejercer acciones de gestión y que cuando se autorizan los controles ya es tarde.

Pero debemos insistir con datos que justifiquen nuestras solicitudes para que los técnicos de las administraciones, en particular, y la sociedad, en general, comprendan el importante papel que juega la caza, tanto desde un punto de vista ambiental y ecológico, como económico y social.

 

Por Equipo Técnico de Ciencia y Caza (www.cienciaycaza.org).

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