La feria de Mesón do Vento reúne unos 2.500 perros de caza

Fuente: LaVozdeGalicia.es – Tamara Montero, 30/07/2012

Consagrada como la feria de sus características más importante del noroeste peninsular abrió ayer sus puertas la vigésima edición de la Feira de Cans de Caza de Mesón do Vento, en la que se dieron cita alrededor de 2.500 ejemplares de más de una treintena de razas diferentes, según calculó un representante de la organización.

El año pasado, según datos aportados por el Concello de Ordes, en el recinto ferial se dieron cita más de 1.500 ejemplares. Los criadores llegaron de puntos tan diferentes como Bilbao, León y Asturias, así como de Galicia, y los compradores, en su mayoría procedentes de distintos puntos de la comunidad gallega, eran principalmente cazadores.

Madrugadora se inició la décima edición que organiza Manuel Mesías, presidente de la Asociación Amigos dos Cans de Ardemil, encargada de cada año de los laboriosos preparativos para dar cabida a semejante número de animales, compradores y vendedores. A las 8.30 horas arrancaba la exposición canina, con ejemplares usados tanto para la caza mayor como la menor. Un jurado experto se dio una vuelta por los caniles para escoger el mejor ejemplar de cada raza. Se entregaron un total de 35 premios, que consistieron en un diploma y una placa conmemorativa y un lote de pienso, todo donado por la armería Pino de Ordes y Bisbarra Agrícola, de Betanzos.

Los precios caen
Sin embargo, el meollo del asunto estaba en las transacciones económicas. Aunque Manuel Mesías admitió que es «imposible» calcular el volumen de negocio que se genera en una cita de estas características, sí reconoció que la crisis, como en todo, ha hecho mella en la feria. Más que en la afluencia de gente, se ceba en los precios que se pagan por los perros. «Agora véndese por ao mellor 250 euros un can polo que antes se pagaban 500 euros», aclara el presidente de la Asociación Amigos dos Cans de Ardemil, que también reconoce que las ayudas institucionales se han reducido en comparación con las ediciones de otros años.

Sin embargo, hay quien todavía está dispuesto a desembolsar una ingente cantidad de dinero por un buen ejemplar. Lo máximo que se pagó ayer fueron 2.000 euros por un azul de gascoña. De todos modos, según confirmó Mesías, muchos de los que acudieron a la cita de Mesón do Vento lo hicieron para adquirir cachorros de diferentes razas, que se cotizaron entre los 150 y los 300 euros, como media.

La jornada, además, tuvo su vertiente más festiva. Los locales del entorno del recinto ferial de Mesón do Vento ofrecieron una deliciosa comida a todos aquellos que se acercaron a la feria: una degustación gratuita de platos a base de caza, como no podía ser de otra forma. Muchos de los asistentes dieron buena cuenta de las raciones de corzo y jabalí.

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