Las organizaciones agrarias piden el incremento del cupo de 31 lobos a abatir

Fuente: laopiniondezamora.es

El Tribunal Superior de Justicia suspende la resolución de Fomento y Medio Ambiente que autoriza la muerte de cánidos al sur del Duero

La población de lobos ha registrado en el incremento de diez manadas en Zamora, respecto al año 2009, y la Consejería de Fomento y Medio Ambiente no podrá incluir la caza del lobos al sur del Duero al suspender la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia la resolución de la Dirección General de Medio Natural que establece el cupo de cánidos asignado para abatir por temporada. Únicamente puede fijar un número de ejemplares donde es especie cinegética: al norte del Duero. Anteayer, la propia Consejería de Fomento y Medio Ambiente publicó la orden que informa del fallo judicial, para el general conocimiento. El recurso fue interpuesto por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel).

El Comité Técnico del Plan de Gestión del Lobo analizó ayer en Valladolid la memoria del año en una reunión no exenta de tensión por las vivas discrepancias entre ganaderos y cazadores con los ecologistas, principalmente.

Para las organizaciones agrarias lo más importante, al decir del secretario provincial de Upa, y representante de la Alianza por la Unidad del Campo, Aurelio González, «es que durante los últimos años se han dejado de matar 400 lobos de los autorizados, lo que significa que hay sobrecarga de ejemplares y que no se cumple la cuota de extracción». El cumplimiento de la última temporada 2011-12 ha sido del 41,5%. No obstante, en Zamora ha estado «en un 70%», y para la temporada 2012-13 se fija el cupo de 31 lobos los mismos que el año pasado, resultando seriamente perjudicadas por la resolución Ávila y Salamanca, con importantes daños lupinos, que quedan fuera de todo cupo.

González reitera que «el incremento de lobos es un problema para los ganaderos, porque hay demasiados ejemplares», y considera escaso el número de predadores fijados para extraer. «Se marcan pensando en el 1% de la población cuando todos los estudios y especialistas saben que hasta 15% no supone peligro para la fauna».

Los cazadores, por su parte, consideran que se dan «pocas posibilidades» para la caza del lobo, de ahí el porcentaje de ejemplares que quedan sin abatirse. En el criterio de los representantes de las asociaciones conservacionistas, la Junta establece los cupos sin tener unos datos fiables sobre el censo de la especie canina.

Según los datos mostrados ayer en la reunión del Comité Técnicos del Plan de Gestión del Lobo, en la comunidad existen un total de 136 manadas estables y 69 posibles, frente a las 130 seguras y 59 probables del año 2009. En la provincia de Zamora se dan por seguras 30 manadas y otras 10 posibles. La comarca de Sanabria tiene 12 seguras y dos probables; Benavente y Valles 4 seguras y una probable; Campos 3 constatadas y dos posibles; Duero Bajo 1 reconocida y otra probable; Aliste 10 reconocidas y 3 probables y Sayago una probable, que Unidad del Campo Upa-Coag y nosotros cree segura a la vista de los ataques sufridos por la ganadería.

En el año 2011 se registraron 774, con 1.934 cabezas afectadas de ganado menor y 454 de mayor, frente a los 802 ataques de 2010 (1.721 cabezas de ganado menor y 498 de mayor afectadas) y los 726 de 2009 (1.853 cabezas de ganado menor y 357 de mayor afectadas).

«Nosotros no estamos de acuerdo de cómo se ha actuado y el seguro es un problema de responsabilidad y no pueden asumir los ganaderos y que debe hacerlo la Administración porque el lobo es patrimonio de todos», expresó ayer Aurelio González.

Ayer se puso de manifiesto que el plan de gestión del lobo debe contar con un censo regional cada diez años. «Este año se está elaborando el relativo al sur del Duero y en las Reservas, y para el próximo año se concluirá con el resto del territorio. En los trabajos participan treinta técnicos y 300 agentes medioambientales».

El representante de Ascel, Fernando Jubete, indicó ayer, respecto a la resolución que suspende la muerte de lobos al sur del Duero, que «es lo que marca la Ley y es una es vergonzoso que tengamos que esperar a un contencioso-administrativo. El Decreto tal y como está no permite la caza del lobo, no es un capricho de ecologistas».

Expresó que la Junta de Castilla y León «siempre ha hecho una huida hacia adelante», y dijo «no estar especialmente contento porque nuestro objeto no es la prohibición total de la caza del lobo en la comunidad. Lo que pretendemos es que haya un control real sobre la especie en aquellos casos en que quede fehacientemente demostrado que el lobo causa daño».

El ganadero Joaquín González ha denunciado la muerte de diecisiete ovejas y el estrago de otras tantas heridas de muerte tras un ataque de cánidos ocurrido en la noche del lunes al martes en un aprisco emplazado en el término de Villamor de los Escuderos. «Me encontré con las ovejas repartidas por dos kilómetros largos de distancia», afirma el ganadero, que se muestra más que decepcionado por el comportamiento de la sociedad y de la Administración ante estos episodios.

«Los ganaderos nos vemos lejos de la civilización, como los que vienen en las pateras. A nadie le interesa lo que pueda pasar ni a persona física ni a la Administración. Una lobada es una anécdota. ¡Nada! En un año he pasado cuatro lobadas. Te dejan sin ovejas, sin dinero y sin ganas de seguir. Nadie quiere entrar en el oficio porque se pasan putas. Dices que no vas nunca de vacaciones y se ríen. Todo para no conseguir nada. Tenemos seguro del lobo, pero ni con seguro ni sin él. Es un seguro que pagamos a nuestra costa. El seguro son gastos, gastos, gastos. Muchas de las ovejas que han quedado iban a parir en diciembre porque vamos buscando la compensación económica. Si no conseguimos que paran en agosto y diciembre, que es cuando valen los corderos, estamos perdiendo el dinero. Lo del lucro cesante es un tapabocas».

La Alianza por la Unidad del Campo, UPA-COAG, de Zamora, trasladó ayer mismo en Valladolid, en el VI Comité Técnico de Seguimiento del Plan de Gestión del Lobo a la Consejería de Medio Ambiente, «que la situación es insostenible por mucho más tiempo».

Puso de manifiesto ante los responsables del Gobierno regional «que si no saben gestionar el medio ambiente que desmantelen la Consejería, y los máximos responsables se vayan a su casa porque no saben o no quieren solucionar un gravísimo problema que afecta a los más indefensos que son los ganaderos».

La organización agraria afirma haber «mostrado nuestro posicionamiento firme sobre el rechazo al sistema actual de seguros, y la petición de que el Gobierno regional indemnice directamente los daños y controle la especie».

UPA y COAG insiste en que «los ganaderos no viven de mantener a los lobos para disfrute de algunos ciudadanos, sino de su trabajo profesional en la explotación, y por eso no aceptamos bajo ningún concepto la situación actual de indefensión para los ganaderos, con los enormes riesgos y pérdidas que la fauna salvaje les está ocasionando a nivel patrimonial».

El ganadero Joaquín González defiende su medio de vida y critica la situación en que se halla el ganadero. «Yo tengo derecho a tener ovejas y estar tranquilo en la vida. Cuando acabemos los cuatro tontos será una maravilla salir al campo. Es mi forma de vida y yo no tengo derecho a quemar el coche a nadie. ¿Cómo pago yo lo que debo y demás?», se pregunta. «Esto no es política; cada cual hemos escogido la forma de vivir y si no nos ayudan que no nos empujen» manifestaba ayer. González asegura que los autores de la matanza son lobos. «Es lo que son. Se cobijan en los girasoles y en los maíces, que tienen para esconderse mil lobos, que cada dos por tres la arman», afirma, al tiempo que indica que «lo de los perros asilvestrados es una historia».

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