La Xunta considera imposible controlar el acceso de fauna salvaje a la autovía

Fuente: farodevigo.es

La Xunta de Galicia admite no tener solución para controlar la entrada de fauna a la autovía, sobre todo a su paso por el término municipal de Dozón, un tramo en el que ya se produjo más de un accidente.

 

El departamento dirigido en funciones por Agustín Hernández afirma que los animales como los jabalíes, que provocaron en la madrugada del domingo un siniestro, acceden a la AG-53 por los ramales como el de Piñor “que no pueden estar cerrados”. Por tanto, esta vía de alta capacidad no cumple con los fines para los que fue construida, una vez que la seguridad seguirá siendo una asignatura pendiente. Es decir, sólo el azar evitará que los accidentes con fauna salvaje prosigan, sobre todo en un tramo en el que la Sociedad de Caza de Dozón ya alertó hace ahora un año que había recibido en los dos últimos años cinco demandas por daños en vehículos provocados por jabalíes sueltos. Esta concentración de accidentes se produce solamente en un tramo de unos 8 kilómetros; en concreto entre el trayecto de la autopista AP-53 libre de peaje que une Lalín con Alto de Santo Domingo (Dozón) y la autovía.

Desde la Consellería de Medio Ambiente se asegura que con medios propios se revisó “antes del comienzo de la temporada de caza de forma exhaustiva el cerramiento -de la vía-, pero aún así los animales suelen colarse por estos ramales, que, como es lógico no pueden estar cerrados”. También apunta que la empresa encargada del mantenimiento de la autovía se encarga periódicamente de comprobar que estos cierres metálicos de la autovía estén en buen estado, cumpliendo así con las medidas de seguridad. Pero la realidad es otra, o al menos así se puede comprobar en algunas propiedades en las que se colocaron estos vallados. En casos están rotas y en otros no son lo suficientemente consistentes, ya no para impedir que entre jabalíes, sino también perros de los propios cazadores que desisten acudir a estas zonas por el peligro que entraña que sus canes puedan extraviarse o acabar entrando en la autovía. En el último año ha habido más de un caso, sin que se pusiese remedio a una situación que causa alerta entre los usuarios de esta vía de alta capacidad, sobre todo a su paso por el término municipal de Dozón o el ourensano de Piñor.

La velocidad permitida en la autovía y otros condicionantes como la niebla o transitar de noche hacen que desplazarse por la AG-53 se convierta casi en una práctica temeraria y con riesgos severos. En esta zona, además del accidente del domingo en el que un conductor arrolló con su turismo a tres jabalíes que resultaron muertos; hace ahora un año fue el presidente de la Xunta en funciones, Alberto Núñez Feijóo, el que sufrió un percance semejante con su coche oficial.

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