Conejos bajo amenaza de plaga

Fuente: intereconomia.com

Mucha gente no lo sabe, pero si los españoles nos llamamos así, españoles, probablemente se deba a los conejos. ¿Cómo es esto? Muy sencillo; cuando los fenicios arribaron a nuestras tierras, hace unos 3.000 años, vieron que los campos de la Península Ibérica eran un hervidero de conejos.

 

Pero como no sabían cómo llamar a este animal, los bautizaron con el nombre de otro animal que sí conocían y que, visto de lejos, tenía un aspecto similar: el damán o “shapham”. Y bautizaron nuestro país así: “I-shapham-im”, o lo que es lo mismo, “tierra de damanes”. Corrigiendo su error de identificación de especies, el verdadero significado sería “tierra de conejos”. Lo de “i-shapham-im”, daría, con los romanos, Hispania. O sea, España.

 El conejo es una pieza clave en el bosque y el matorral mediterráneo español. Muchos depredadores en peligro de extinción como el lince o el águila imperial ibérica tienen en este lagomorfo su principal fuente de alimentación.
 De hecho, una parte del problema de estas especies amenazadas ha sido la caída de las poblaciones de conejos en gran parte de España, causada por las enfermedades que han castigado a los conejos.

Ahora una nueva cepa de la enfermedad hemorrágica está originando serios daños. La cosa, según denuncian Ecologistas en Acción y la Sociedad Española de Ornitología, se inició en Francia hace un par de años en varias granjas de conejos domésticos y pronto pasó a los conejos silvestres extendiéndose con rapidez.

 Por ello, los ecologistas han pedido a las Administraciones Públicas que acometan una serie de medidas, aunque con dudas de que, en el actual contexto de recortes, vayan a acometerse algunas de ellas.
 La preocupación, obviamente, afecta también a los cazadores humanos. El conejo es una pieza principal en la caza menor y la caída de sus poblaciones puede afectar muy negativamente a esta actividad, no estando demasiado boyantes otras posibles piezas de caza, tales como las perdices.
 Ello podría tener consecuencias económicas negativas para muchos municipios con cotos de caza menor.

Deja un comentario