Cazadores del Oriente colaborarán con el Principado en los controles sobre el lobo

Fuente: elcomercio.es

Ante el poco éxito que han tenido las medidas de control de la población del lobo en el Oriente de Asturias, la Consejería de Agroganadería está manteniendo una serie de reuniones con los presidentes de los cotos de caza de la zona para, junto con vecinos y cazadores, comprobar la existencia de nuevos grupos cánidos en la comarca y, en caso de que esto se certifique, proceder al control de su población «acompañados de personal de la zona para devolver la especie unos números sostenibles como los que tenía antes, pero asegurando su sostenibilidad». Según explicó ayer la directora general de Recursos Naturales, Fina Álvarez, todos los informes que se manejan en la Consejería indican que en los últimos años hay una «tendencia al alza» de la población del lobo en Asturias, que se traduce en un aumento de los ataques a la cabaña ganadera.

Se calcula que en la región existen en torno a una treintena de grupos familiares, cada uno de los cuales oscila entre los 5 y los 9 miembros. Esto supone que el número de lobos en la región podría rondar los 300 ejemplares. La dirigente indica que en el último año y medio se ha incrementado la población del depredador en Asturias y achaca este crecimiento a que desde mayo de 2011 al mismo mes de 2012, tiempo en el que gobernó Foro en el Principado, sólo se abatieron en la región a «cinco ejemplares». «Al no haberse eliminado prácticamente lobos en ese año aumentó su número y también los daños», apuntó Álvarez, quien añadió que la guardería del Principado «está dando cumplimiento al Plan del Lobo que prevé extraer hasta 66 lobos este año».

La dirigente regional quiso dejar claro que en el Oriente, ya sea por su abrupta orografía o por otras cuestiones, «es la zona donde menos éxito» han tenido las acciones de control. «A esto se suma que los jueces dejaron en suspenso la extracción de tres ejemplares en el Parque Nacional de los Picos de Europa, donde la población está intacta. Espero que los ganaderos entiendan que el Principado tiene las manos atadas en el espacio protegido por una decisión judicial», prosiguió Fina Álvarez, quien en todo momento quiso dejar claro que, «el lobo tiene que habitar en la cordillera en un número adecuado que garantice su conservación, pero también la viabilidad de la ganadería. Hay que buscar un equilibrio armónico. Nuestra intención es conservar la especie del lobo en las mejores condiciones pero que coexista con la ganadería y que los daños sean mínimos».

La dirigente aseguró que el lobo es una cuestión que genera una importante «conflictividad social, especialmente en el Oriente de Asturias». Respecto a las movilizaciones ganaderas que se están llevando a cabo en los Picos de Europa, solicitó la compresión de los pastores con las actuaciones que el Ejecutivo regional está llevando a cabo y adelantó que el futuro Plan del Lobo que se está elaborando en la actualidad -el que está en vigor a día de hoy es de 2002- incluirá modificaciones para que se ajuste a las necesidades que puedan surgir.

En un encuentro que mantuvo ayer con periodistas, la directora general de Recursos Naturales no evitó ninguna de las preguntas. Respecto a declarar el lobo especie cinegética sostuvo que esto no supondría que se pudiesen «extraer» más cánidos de los que permite el Plan del Lobo. Y aseguró además que esto supondría que serían las sociedades que gestionan los cotos quienes se tuviesen que hacer cargo de los daños que causa el lobo y no la Administración Pública, como ocurre en la actualidad. Además aseguró que en comunidades autónomas vecinas que sí tienen declarado al lobo especie cinegética «tienen los mismos problemas que nosotros» para compatibilizar su conservación con la actividad ganadera.

«Artífices de la conservación»

Respecto al uso de venenos por parte de los ganaderos para acabar con el cánido -El COMERCIO publicó recientemente que una unidad especializada de la Guardia Civil estaba buscado cebos envenenados en los montes de la comarca oriental tras la aparición de un alimoche en Cabrales que murió intoxicado-, Álvarez aseguró que su uso «ha bajado muchísimo en los últimos años, aunque en circunstancias de conflictividad social repunta su utilización».

La directora general de Recursos Naturales tampoco dudó en referirse a la peculiaridad del Parque Nacional de los Picos de Europa, al ser el único espacio protegido de estas características que contiene núcleos de población en su territorio, ni tampoco a la propuesta planteada por algunos colectivos ecologistas que entienden que los Picos de Europa deberían estar amparados por otro tipo de figura de protección distinta a la de un Parque Nacional. «Los Picos de Europa merecen ser un Parque Nacional por sus valores medioambientales y además tiene una peculiaridad frente al resto de los que están incluidos en la red porque está habitado. Pienso que podemos hacer coexistir la conservación de los valores naturales con el desarrollo económico y social de los ciudadanos que allí viven, que también son artífices de su conservación. Es importante que los vecinos que habitan en él no ven comprometida su existencia y calidad de vida», concluyó la dirigente regional.

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