La plaga de conejos amenaza las cosechas en Navarra

Fuente: Noticias de Navarra

La proliferación de conejos en Montes de Cierzo amenaza con acabar con las plantaciones de brócoli y coliflor que se encuentran en esa zona. La prohibición en abril, por parte del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, a la asociación de cazadores y pescadores deportivos de Montes de Cierzo de llevar a cabo cualquier actividad cinegética en el coto durante un período de dos años, ha permitido que los conejos se multipliquen con rapidez en esta zona de Tudela.

Al no haber un plan de descaste, los agricultores han visto cómo sus cultivos comenzaban a verse afectados uno detrás de otro. El primer cultivo afectado fue la alcachofa, aunque en menor medida que el brócoli y la coliflor, que se empezaron a plantar hace solo tres semanas. “El conejo es un animal al que le encantan estas hortalizas y en una noche es capaz de comerse dos hectáreas sin mucho esfuerzo”, aseguró José Luis Blanco, uno de los agricultores afectados.

SIN RESPUESTA El Ayuntamiento de Tudela, propietario del coto de caza de Montes de Cierzo y de los terrenos colindantes que explotan cuatro o cinco cooperativas, hace un mes que conoce el problema, pero, de momento, no ha ofrecido ninguna solución a los agricultores que se quejan de la lentitud de la administración municipal. “Te dicen que hay que consultar al técnico, que no se quién está de vacaciones, que debe pasar por comisión, que falta un papel del Gobierno de Navarra. Se pasan la pelota el uno al otro, pero no nos dan ninguna solución y nosotros no podemos esperar porque los cultivos tienen unos calendarios que no se pueden variar y en diez días a nosotros los conejos nos pueden hacer estragos”, explicó Blanco, que pidió al Consistorio que “adjudique el coto al que sea, a los antiguos cazadores con otro nombre o a quien quieran, y así estaremos más cubiertos porque cuando el coto de caza estaba operativo no teníamos estos problemas”.

Una de las soluciones al problema pasa por instalar mallas protectoras en las zonas más afectadas, pero no en todos los sitios es posible hacerlo, ya que Blanco recordó que “cercar una parcela como la nuestra, con una longitud de siete u ocho kilómetros, es muy costoso y hemos decidido no hacerlo. Tenemos contratado un seguro que nos cubre una parte, pero qué pasa con el resto. Además, eso no es solución porque después el seguro demandará al Ayuntamiento”.

Los agricultores han alertado de que las pérdidas pueden llegar a ser importantes si no se actúa con rapidez. “Podemos dejarnos 4.000 o 5.000 euros”, aseguró Blanco, que añadió que “hay que actuar porque ahora es la coliflor y el brócoli, pero si no le dan una solución rápida dentro de poco tiempo será el maíz porque se lo comerá el jabalí. Las piñas comienzan a estar ya apetecibles y enseguida irán a por ellas”.

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