Los jabalíes causan importantes destrozos en el cementerio de Deva

Fuente: elcomercio.es

Primero fue en el campo de golf de La Llorea. Ahora le ha tocado al cementerio de Deva. Los jabalíes aprovechan la noche para colarse en el recinto y levantar el césped para alimentarse con las raíces que se esconden entre la tierra.

Según ha podido saber El Comercio, los peores desperfectos se localizan en el parque de cenizas número 2 del camposanto gijonés. José García es uno de los afectados al tener un familiar enterrado en esta zona, donde ha constatado un empeoramiento de la situación desde noviembre del pasado año.

 

Cada semana, dice, aparecen nuevos desperfectos. Los destrozos de los jabalíes no se limitan solamente al césped. Al remover la tierra también han dañado algunas lápidas. José García se ha puesto en contacto con otros afectados y con algunos vecinos de Deva y asegura que muchos se muestran desolados. «Es muy duro ir a visitar a un familiar fallecido y ver todos los desperfectos que han causado estos animales», comenta. «Nos hemos puesto en contacto con Cegisa para buscar una solución, pero creen que es difícil impedir la entrada de estos animales a un cementerio como el de Deva», explica García. Algunos afectados proponen «echar hormigón» bajo la alambrada existente en el camposanto para evitar que los animales se cuelen por debajo. Pero esta labor, tal como les han apuntado, podría resultar demasiado costosa.

La solución tampoco fue fácil en La Llorea. Tras los numerosos destrozos de los jabalíes en el campo de golf, la Concejalía de Deportes optó por vallar todo el recinto pues era la única forma de evitar la entrada de suidos. Para ello, se invirtieron casi 30.000 euros en la instalación de un total de 4.400 metros de cierre con una altura de 1,24 metros.

Cacerías específicas

Son muchos los agricultores y ganaderos que, cada año, denuncian los daños que sufren por culpa del jabalí. Los tradicionales problemas de superpoblación en Asturias se han multiplicado en el concejo vecino de Villaviciosa debido a la suspensión de la temporada de caza por los conflictos en la adjudicación de los cotos y las denuncias entre sociedades cinegéticas, aún no resueltas. El incremento de la población ha sido detectado en la vecina parroquia de San Miguel de Arroes, donde la guardería del Principado llegó a organizar alguna batida a demanda de los afectados, pero esta presencia de jabalíes se ha extendido a Deva y, en último término, al cementerio.

Estos últimos destrozos dentro del camposanto gijonés se suman a los contabilizados por los parroquianos que han visto dañadas sus cosechas de maíz, con las consiguientes pérdidas económicas. Los ganaderos y agricultores de Villaviciosa aseguraban en enero de este año que desde que se dejó de cazar «se ven grupos de hasta catorce jabalíes, cuando antes era raro ver más de tres juntos». Además estos animales suelen vivir alejados de las zonas urbanas por lo que buscan alimentos en bosques y montes como el de Deva, que resulta ideal para su esparcimiento. La Unión de Sectoriales Agrarias de Asturias (Usaga) ha llegado a solicitar al Principado, en varias ocasiones, la creación de permisos especiales a los guardas de cotos para realizar más cacerías de las permitidas y acabar con la invasión de estos animales.

Con las cacerías por daños se busca prevenir y evitar los raves daños que ocasionan algunas de las especies de aprovechamiento cinegenético.

Una de las últimas batidas por daños de jabalí tuvo lugar en La Florida y en otras zonas rurales de Oviedo donde los animales habían provocado numerosos problemas a los vecinos, a los ganaderos y a los agricultores.

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