La crisis retrae la práctica de la caza y cae un 9% el número de licencias en cinco años

Fuente: larioja.com

La temporada de caza menor de 21012-2013 fue una de las más pobres en cuanto a resultados. La culpa, la meteorología. Dos años secos. Las capturas de perdiz descendieron un 53 por ciento, las de conejo un 48 por ciento y las de liebre un 21, igual que la codorniz.

Y si hablamos de caza mayor, las capturas de jabalí y ciervo se van moderando mientras se han incrementado las de corzo tanto en recechos como en batidas. La temporada de caza menor 2012-2013 ha sido mala. La sequía no facilitó la cría y el año no hizo sino confirmar el descenso de poblaciones que ya vienen observando los cazadores.

Con este panorama el número de licencias de caza en vigor ha bajado en torno al 9 por ciento en los últimos cinco años (2008-2012). En el mismo periodo las licencias expedidas fueron 10.262 y 13. 541 las que estaban en vigor. La comparativa del 2008 con la del 2012 es elocuente. Las licencias expedidas fueron 9.279 y las que están en vigor 12.240.

Lo que parece evidente es que la caza «se ha estancado en los últimos cinco años», como indicaba Miguel Urbiola, director general de Medio Natural de La Rioja. «Vamos menos a cazar, precisó, y si se mantienen las licencias es porque es obligatorio para todos aquellos que tienen una escopeta y permiso de armas».

Algo tendrá que ver la crisis con todo ello. La caza deja mucho dinero en los pequeños municipios de montaña. Pero la economía de muchos aficionados se resiente y no está para muchos dispendios entre munición, desplazamientos y demás cuestiones que rodean al mundillo cinegético.

La realidad de la caza en La Rioja está en los datos. Y son concluyentes. Analizando los mismos pueden apreciarse los resultados de los planes técnicos de los últimos años.

Mientras los comentarios de bar y entre cazadores apuntaban hacia una sobrepoblación de venado, corzo y jabalí, la realidad de los informes operativos con los que trabaja la Dirección de Medio Natural de La Rioja indican otra situación muy diferente.

La estadística oficial señala que en los últimos años se ha producido un descenso de las poblaciones de caza mayor, lo que conlleva menos capturas.

Los planes técnicos de Medio Natural para la campaña 2013-2014 de rececho de corzo tanto en machos como en hembras ascienden a 500 permisos. Un 85 por ciento de los mismos han sido emitidos en cotos y el 15 por ciento restante para la Reserva Regional de Caza y los cotos sociales.

Según Medio Natural, las capturas totales han supuesto el 65 por ciento de los recechos programados, distribuyéndose a partes iguales entre machos y hembras.

El informe técnico precisa que el éxito de los recechos de corzo macho, los porcentajes van desde el 42 por ciento en la Reserva Regional hasta el 65 por ciento en los cotos de La Rioja Baja. Los machos que no alcanzan la puntuación fiscal de 95 suponen el 20 por ciento de total. Dicho porcentaje es menor en los cotos sociales (0%) y Reserva (7,69 por ciento), que en cotos, donde la horquilla varía de acuerdo a zonas entre el 14 y el 25 por ciento.

Como dato curioso cabe señalar que el porcentaje de recechos que supera los 120 puntos fiscales y que podrían considerarse como ‘oros’ supera el 20 por ciento en los cotos del Najerilla, seguido de la Reserva pero con un porcentaje mucho menor del 7,89 por ciento.

En la actualidad, la mayoría de los permisos se emiten en cotos deportivos y privados, mientras que los permisos expedidos para montes de utilidad pública integrados en cotos municipales alcanzan el 25 por ciento.

La temporada de recechos de ciervo acaba de finalizar. Medio Natural sigue recopilando datos sobre la misma, pero según indican, «los resultados son similares a los de la temporada anterior». En la Reserva Regional se han conseguido siete medallas, mientras que en los cotos de caza se han obtenido otras tres.

Pero también hay que recordar que determinadas especies de caza menor como la perdiz están atravesando una situación muy delicada en La Rioja. La situación llega a tal extremo que los cazadores podrán abatirlas durante ocho días a partir del próximo 1 de noviembre.

La perdiz lleva varios años en peligro pese a las medidas adoptadas y a la reducción de capturas asumida por los cazadores. La meteorología de este año ha facilitado la cría de buenas polladas, pero según los técnicos, no suplirán las escasas parejas reproductoras. ¿La recomendación? Cazar con prudencia.

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