A la caza, sin barreras

José María, con un acompañante durante una batida de caza mayor en Valdemadera. / L.R.

José María Rincón reivindica la práctica de la caza, su pasión, desde la silla de ruedas en la que se mueve tras un accidente, informa larioja.com.

 José María Rincón Marqués reside en Valverde (barrio de Cervera del Río Alhama) y tiene 41 años. En 1997 sufrió un accidente de tráfico que le dejó en una silla de ruedas. Una situación que no le ha impedido seguir con su actividad como cazador.

«La mayor afición que he tenido desde niño es la caza y en cuanto pude me saqué el permiso de armas», comenta José Mari y añade que «después del accidente creí que no iba a poder continuar pero cuando algo te gusta de verdad, al final lo logras hacer».

Estuvo un año en un centro de lesiones medulares de Barcelona y luego regresó a Valverde. «Cuando volví estaba perdido, hasta que me adapté a la silla. Al principio piensas que no puedes hacer nada pero si te empeñas puedes hacerlo todo», asegura.

Desde entonces ha practicado diversos deportes como natación (antes no sabía nadar) y empezó a competir en Zaragoza a nivel nacional ganando medallas de oro, plata y bronce. Ha jugado a tenis, baloncesto e intentó hacer piragüismo pero lo tuvo que dejar porque las instalaciones no estaban adaptadas.

La caza es su gran pasión y pertenece a los cotos de Cervera y Tarazona (Aragón). «Me ayuda a luchar y olvidarme de como estoy», comenta.

En caza mayor se encuentra menos limitado pero para el zorzal (un tipo de ave) necesita un apoyo. «Tengo que estar en puesto y sin algo que me ayude a bajar los zorzales no puedo hacer nada por la movilidad al dispararles al vuelo y la falta de equilibrio, si no usas un reclamo para meterlos hacia donde estás es imposible», asegura José Mari.

En noviembre, Medio Natural le multó con 301 euros y 6 meses de retirada de la licencia de caza por utilizar reclamo electrónico, una sanción que le llegó en navidades. «Reconozco que está prohibido y no se puede aprovechar nadie normal de ello pero mi caso es diferente», se defiende.

Este mes de enero ha solicitado, mediante un escrito dirigido al jefe del servicio de caza, que se tenga en cuenta situaciones como la suya y parecidas para que, por causas justificadas, se pueda autorizar la utilización de reclamo.

Otro problema es la caza de codorniz. José Mari dice que «hay que recorrer el monte a pie con los perros y no se pueden llevar vehículos. Me permiten ir con mi silla enganchada a un manillar con un pequeño motor y una batería pero dependo de amigos que me ayuden». Reivindica la eliminación de barreras para que personas con dificultades desarrollen sus aficiones, como la caza en su caso.

Fuente: larioja.com.

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