Confirman condena al dueño de finca en la que murió un lince

La Audiencia Provincial de Ciudad Real ha confirmado la condena de un año y medio de prisión, tres de inhabilitación para la caza y a pagar  90.000 euros de indemnización a Juan Javier Medem de la Torriente, dueño del coto de Castellar de Santiago, en el que murió en 2011 la hembra de lince ibérico Grazalema, publica lanzadigital.com.
El ejemplar, liberado en Andalucía dentro del programa de reintroducción Life+ Iberlince, cayó en una caja trampa para predadores no autorizada, en la finca Barranco de la Gomera.
El propietario, muy conocido en el ambiente cinegético, defendió en el juicio que se celebró hace un año que no actuó de forma dolosa; que ni sabía que en esa zona hubiera linces, y recurrió la sentencia del juzgado de lo Penal número 1 de Ciudad Real.
Ahora el fallo de la Audiencia, al que ha tenido acceso este periódico, considera que el juzgado no ha incurrido en error de valoración de la prueba ni en infracción de ningún precepto, y declara que los hechos probados en la primera sentencia son correctos.
Así, se considera probado que Medem de la Torriente era el titular del coto y quien propone a la dirección provincial el plan técnico de caza vigente en  2011. El documento no autorizaba el empleo de jaulas trampa para eliminar a los predadores de las perdices que se cazan en la finca, sin embargo el titular mantuvo la colocación  de diez de estas cajas-trampa, siete de ellas ubicadas en la zona crítica para el lince y el águila imperial.
El 16 de agosto Grazalema cayó en una de esas jaulas y las altas temperaturas propias del mes de agosto en la provincia hicieron que el tiempo que el animal estuvo cautivo en dicha jaula trampa, determinaron la muerte a consecuencia de un golpe de calor.
El ejemplar, con su localizador GPS, era una hembra nacida en cautividad que había sido liberada en diciembre de 2010 en el río Guarrizas de Jaén.
Por estos hechos al titular del corto fue condenado como autor de un delito contra la fauna. En el caso Ecologistas en Acción ejerció la acusación popular y la Junta de Comunidades la acusación particular.

La primera muerte de lince en la provincia judicializada

La muerte en Castellar de Santiago del lince Grazalema en una caja trampa para predadores, desataron en su momento una oleada de críticas sobre los métodos de control en los cotos, todavía candente.
Las cajas trampas en esta finca no estaban autorizadas en el momento en el que cayó Grazalema, pero se habían autorizado previamente y supuestamente se revisaban por parte del personal, años antes de que empezaran a liberarse linces a este otro lado de Despeñaperros.
En la provincia, las primeras liberaciones empezaron en 2014, desde entonces ha habido bajas, la mayoría accidentales, aunque varios casos de los primeros momentos están judicializados.

Publicado en lanzadigital.com.

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