Conejos y topillos perforan el campo

Fuente: eldiadevaladolid.com

Sientes una impotencia absoluta porque ves cómo estas perdiendo tu cosecha y no puedes hacer nada. Es una rabia contenida que no se puede explicar». El agricultor Luis Centeno relata, entre amargura y resignación, cómo la plaga de conejos existente en Cigales hace que haya sufrido ya importantes pérdidas en el cultivo de cereal. Aclara que este año tienen un problema añadido. La cebada ha nacido tarde debido a los problemas de nascencia por la falta de agua durante los últimos días del otoño y las continuas heladas de los primeros días del invierno. Esta circunstancia ha hecho el cereal haya venido «muy poco a muy poco» y el daño de los conejos haya sido «mayor».

«La cebada viene con retraso  y tiene menor tamaño y, por eso, cuando los conejos van comienzo avanzan y cogen mucho más terreno que otros años», comenta Centeno, con un gesto de preocupación. El presidente de la Junta Agropecuaria Local de la localidad, Alfredo Valdés Hernández, indica que el problema de las plagas, tanto de conejos como de topillos, viene provocado por la falta de permisos por parte de la Junta de Castilla y León para la quema controlada de rastrojos. «El campo está muy sucio y esas tierras abandonadas también ocasionan que muchos conejos tengan la oportunidad de crear ahí sus madrigueras».
Igualmente, ambos agricultores afirman que la imposibilidad de limpiar las cunetas hace que los topillos ocasionen «grandes daños» en los cultivos.
Los agricultores de la comarca de Cigales han detectado este año que los topillos existentes en el campo han cambiado con respecto a la enorme plaga de 2007 que asoló multitud de parcelas. «Este año, hemos visto que han cambiado y no son los mismos que hace siete años. Ahora tienen rabo y entonces no, son otra especie y no sabemos cómo actuar». Por ello, desde la JAL de Cigales solicitaron a la Junta que actúe con la mayor premura posible para evitar que la plaga se expanda y ya no haya remedio. Tanto Valdés como Centeno acuden a diario a sus parcelas y ven cómo los conejos están minando sus sembrados. «Estamos asustados porque son muchos los compañeros que vienen a quejarse de que sus cebadas no avanzan por los conejos», relatan mientras observan al pie de sus parcelas el daño que han hecho los roedores. Arrancan una planta y la observan. Ven cómo los conejos han avanzado por la noche y uno de los extremos de la tierra está marrón, sin planta, destrozado…

 

La JAL de Cigales ha solicitado a la Junta el permiso para cazar los conejos fuera de temporada, que terminó el último domingo de enero, pero por el momento no está concedido. «Nos dicen que deben venir a ver las tierras, pero por el momento no nos han dicho nada y es ahora cuando necesitamos los permisos para evitar más daños».
Los agricultores no son capaces todavía de conocer los daños que han sufrido en sus parcelas por los conejos y los topillos porque el cultivo «se regenera», pero son plenamente conscientes de que pueden llegar «hasta el 50 por ciento».
Y lo peor para estos agricultores es que no ven una solución factible para esta plaga. «El año pasado se mataron unos 12.000 conejos solo en Cigales, pero no es fácil acabar con ellos y menos aún con los topillos porque, por muchas cunetas que se limpien, siempre hay animales que permanecen».

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