Recuperan los cadáveres de diez corzos del Canal General del Órbigo

Fuente: diariodeleon.es

No sorprenden tanto el hallazgo como su número y el poco tiempo en el que se han producido las muertes. Encontrar corzos y otros animales ahogados en el Canal General del Órbigo no es extraño, al igual que sucede en otras zonas de regadío. Lo que choca es que se cuente casi una docena de animales desde que el pasado martes el agua entrase en la infraestructura hidráulica, una vez terminadas las obras de reparación integral del canal.

 

Ayer por la mañana un camión de Rebisa cargaba los cuerpos de los diez corzos para su destrucción a la altura de Espinosa de la Ribera (municipio de Rioseco de Tapia), en el denominado tramo eléctrico de la conducción, que, además de servir para la producción eléctrica, da agua a los agricultores de los canales de Velilla, Villadangos, Páramo Alto y Páramo Medio y satisface el 40% de las necesidades de la capital de la provincia. Para el animal que cae en el cauce no existe escapatoria por la propia estructura del canal y por la fuerza de la corriente, en un tramo cuya capacidad obedece de manera especial a la generación eléctrica.

En el fúnebre reestreno del canal, algunos vecinos de Espinosa de la Ribera pudieron ver la recuperación de los cadáveres: al parecer, dos machos, cinco hembras y tres crías. Los animales, al igual que otros objetos que arrastra el agua, habían quedado en la reja de entrada a la central eléctrica y fueron expulsados del cauce por el sistema que limpia ésta. Algunos cuerpos se encontraban en peor estado que otros, incluso ya comidos por carroñeros. Según explicó el pedáneo de Espinosa, Abundio Zapico, ocho cayeron en la misma noche y, al día siguiente, otros dos. «Los sacó del canal el sistema que limpia, con una bomba muy potente, a un pozo».

En cualquier caso, dada la abundancia de agua en el monte, no ha sido la sed la circunstancia por la que los cérvidos se precipitaron a la conducción de agua. Generalmente, los corzos tratan de salir del agua hasta que el cansancio les vence y mueren ahogados.

Sin vallado

Espinosa de la Ribera no se había enfrentado a casos como éste con anterioridad, según comentaron ayer los vecinos, ya que el tramo del canal se encontraba vallado antes de que se acometiera la mejora. Zapico explica que hará cuatro meses que se retiró el vallado, «de un metro o metro y algo de altura», y cree que si no se repone el cercado la abundante fauna cinegética de la zona va a sufrir numerosas bajas. «Jabalí no ha caído ninguno, porque se arriman al agua cuando hace más calor, pero los corzos van por la noche y caen», explicó. El presidente del pueblo señaló que no existe riesgo para las personas, porque «han cerrado los caminos del canal y han habilitado accesos para pasar al monte para coger leña o lo que sea incluso con tractor».

El caso de especies cinegéticas muertas en infraestructuras de riego no es nuevo. Los últimos casos que se hicieron públicos se remontan al mes de abril del año pasado, cuando se encontraron tres corzos y un jabalí en Quintana de Rueda.

Las administraciones conocen el problema, agravado por el aumento del número de ejemplares de corzo y jabalí, aunque por el momento no han dado con una solución. El vallado que se apunta en ocasiones resulta económicamente inasumible y no siempre eficaz ante la presencia de unos animales que son también los que más accidentes causan en las carreteras.

Sólo los canales más modernos incorporan rampas que facilitan la salida de los animales, si es que consiguen alcanzarlas antes de ahogarse.

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