Efectos del cambio climático sobre la población de corzos

Es evidente que en los últimos años venimos asistiendo a modificaciones notables en los patrones de precipitaciones y ciclos de temperaturas a lo largo del año, con la aparición cada vez más frecuente de fenómenos extremos de intensidad variable.

Todas estas circunstancias están provocando modificaciones en la fenología, esto es, en los ciclos biológicos y distribución, de diferentes especies de flora. Por otro lado, la agricultura también está cambiando asociada en parte a estos aspectos, de modo que los aprovechamientos se van modificando y, por tanto, los paisajes también cambian.

Todo ello está afectando necesariamente a la fauna silvestre, así, por ejemplo, algunas aves están modificando sus patrones de migración o las fechas y lugares de nidificación y puesta de huevos. Algo similar ocurre con los insectos que se ven obligados a modificar sus comportamientos por el adelanto en las fechas de floración de algunas especies.

Sin embargo, son más escasos los estudios que analizan estos efectos en mamíferos. Para aportar luz en este sentido, un trabajo publicado el pasado mes de abril de este mismo año y realizado por Menzel y colaboradores en Alemania trató de analizar esos efectos en el corzo, considerando para ello los datos meteorológicos disponibles durante los últimos cuarenta años y los datos disponibles sobre agricultura y vegetación en este periodo, así como de la propia especie.

En el territorio estudiado, como en buena parte de Europa, los corcinos nacen entre mediados de mayo y mediados de junio, siendo éste un periodo clave, puesto que las hembras deben disponer de alimento verde de calidad, rico en proteínas, para llevar a cabo una lactación óptima y garantizar así la viabilidad de los jóvenes.

Con el análisis de los datos se pudo comprobar como, a pesar de que se observó un incremento en el número de plantas disponibles en el periodo de lactancia, éstas eran de menor calidad, provocando dificultades de adaptación a las hembras en su esfuerzo por criar a los corcinos.

Además, los autores sugieren que durante el periodo estudiado se ha ido observando un retraso en el inicio de la gestación de las corzas, así como en la fecha de los nacimientos, por lo que se puede producir una dificultad en la sincronización del periodo de lactación y el desarrollo de la vegetación, lo que podría comprometer la viabilidad de las poblaciones a medio o largo plazo, si bien, es necesario seguir investigando en esta línea.

Como conclusión, se puede decir que el cambio climático altera los ciclos biológicos y la distribución de plantas silvestres y cultivos, lo que influye en los mamíferos hervíboros, caso del corzo, pues el estudio demostró que, entre otras alteraciones, a pesar de disponer las hembras en periodo de lactación de más cantidad de masa verde, la calidad de ésta era inferior a la normal, lo que conducía a la producción de una leche materna que no cubría las necesidades nutricionales de los corcinos lactantes.

Un artículo de Carlos Díez Valle y Carlos Sánchez García-Abad

Equipo Técnico de Ciencia y Caza / www.cienciaycaza.org

Referencia bibliográfica: Menzel, A., Stahl, B., & Laube, J. (2017, April). Trends of fresh green food for lactating roe deer females. In EGU General Assembly Conference Abstracts (Vol. 19, p. 14078).

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