La caza como una garantía de salvaguarda medioambiental (XVII): Fitosanitarios

Fotografía: Julen Rekondo

EL MANTRA DE LOS FITOSANITARIOS

Junto con una agricultura intensiva, que no deja lindazos de arbustos o pastos, el clavo al que se agarran Administración y ecologismo es el de los fitosanitarios que, bien de forma directa (efecto sobre las mismas piezas de caza) o indirecta (efecto sobre insectos o plantas que les sirven de alimento) estarían causando una enorme mortandad que sería la principal causa de la disminución de las especies cinegéticas de caza menor.

No obstante, quedaría por explicar el porqué de esa diferencia de respuesta entre especies como conejo y liebre (esta última no levanta cabeza ni en las zonas donde hoy el conejo es plaga), o del conejo con la perdiz. Y si esta reflexión no es suficiente para poner en duda ese mantra ecologista, no tenemos más que acudir a esos pequeños espacios experimentales de fauna en que se han convertido las grandes infraestructuras viarias, o incluso los taludes de carreteras secundarias, donde se ha refugiado en muchos casos la caza menor, prefiriendo la molestia humana al acoso predador, según señalábamos anteriormente.

Fotografía: Adolfo Sanz

Lo único bueno que tiene la histeria de la política antitodo ecologista es que últimamente no coordina sus reivindicaciones, por lo que viene incurriendo en contradicciones cada vez más evidentes. Así, Ecologistas en Acción lleva varios años haciendo una fuerte campaña en contra del uso de glifosato como herbicida para los márgenes de las carreteras y las medianas de las autovías, por considerar que es altamente tóxico para la fauna y las aguas. Realmente es muy sorprendente cómo es posible que en esos pequeños espacios viarios se den las mayores concentraciones de especies de caza menor, pese a que el vertido de glifosato es muy superior al de las zonas de labor.

Por otra parte, el uso de herbicidas o fitosanitarios es mayor necesariamente en las zonas agrícolas donde el conejo, antes residual, es ya plaga, que en las zonas incluidas en el Plan de Gestión del Conejo de Monte. Y sin embargo en estas últimas, ni hay conejo, ni hay perdiz.

Hace un tiempo un conocido director de programas cinegéticos de prestigioso apellido, también muy conocido por sus enormes guiños al mundo ecologista (que le trata siempre muy bien) argumentaba esta causa de fitosanitarios como causa de disminución de la caza menor en Alcázar de San Juan y dio un dato como si fuera un descubrimiento revolucionario: «Si será agresiva la actual agricultura para la caza que el otro día me enteré que, para desatascar los goteros de las viñas de cal, se utiliza ácido nítrico, que luego se vierte en el suelo.» Es, sin duda, sorprendente que quien se dice experto en caza sea tan desconocedor del campo. Lo digo por tres razones:

1º.- Porque es curioso comprobar como la zona de La Mancha donde se han hecho más reestructuraciones de viñedo (básicamente donde se encuentras la Denominaciones de Origen Valdepeñas y La Mancha) se ha declarado en 2017 (poco meses después de su afirmación) zona de emergencia cinegética por exceso del conejo.

2º.- Porque esa operación de limpieza de goteros se hace dos o tres veces como máximo cada año agrícola, siempre en disolución de mínima proporción en el propio agua de riego. Por otra parte, su propio olor haría difícil cualquier ingesta por parte de animales. Pero lo que es más destacable es la rendición intelectual de parte del sector cinegético frente a quien se declara enemigo de la actividad cinegética. ¿Por qué? En principio sólo se me ocurren dos razones: o falta de estudio y desconocimiento sobre la actividad propia o pasteleo mediático con los que sí dominan los medios de comunicación.

3º.- Porque en los campeonatos de galgos de la Federación de Galgos de Castilla-La Mancha (clasificatorios para el campeonato de España de 2017), cuando se han corrido liebres en esa zona han tenido previamente que ojear las zonas de viña emparrada en goteo para poder correr liebres, porque fuera de esos viñedos apenas eran capaces de encontrar las suficientes para correr las eliminatorias.

Viña tratada con glifosato. Fotografía: Julen Rekondo

Y todo anterior sin entrar a exponer la sospecha de muchos sobre que esa campaña de Ecologistas en Acción contra el glifosato pudiera deberse, más que a un supuesto riesgo real, a que hasta hace poco su patente correspondía a la empresa MONSANTO, pionera en transgénicos (es decir, otro de los mantras ecologistas). (Continuará).

Un artículo de Antonio Conde Bajén

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