
Una entrevista de José Ignacio Herce Álvarez / @Jose Ignacio Herce / @joseignacioherce
Los próximos días 7, 8 y 9 de octubre, organizado por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, se va a celebrar en las dependencias del Canal de Isabel II (calle Santa Engracia nº 125, Madrid) el ‘Madrid World Trapping Conference II’, ‘El trampeo como herramienta para la conservación de las especies. ¿Tiene FUTURO?’.
Para hablarnos de este Congreso tenemos con nosotros a José Lara Zabía, jefe de Área del Área de Caza y Pesca, dependiente de la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal, organizadora del mismo.
Pregunta. Sr. Lara:
¿Qué es exactamente este II Congreso Internacional de Trampeo y por qué se ha decidido celebrar en Madrid?
Respuesta. En 2008, la Comunidad de Madrid organizó el primer Congreso de Trampeo a nivel internacional, al que trajimos a los especialistas internacionales más destacados en el control de predadores. A esta reunión asistieron representantes de países de la Comunidad Europea, de Estados Unidos, Canadá, del Estado español y de las diferentes CC. AA. de nuestro país y ahora, casi veinte años después, se ha decidido realizar otra reunión para conocer el estado actual del trampeo a nivel internacional y sus perspectivas de futuro.
P. ¿Qué importancia tiene para Madrid acoger un encuentro internacional de estas características y qué objetivos se han marcado los organizadores?
R. Para la Comunidad de Madrid significa continuar con el trabajo iniciado en 2008 y asumir la trascendencia que este Congreso tendrá a nivel internacional en un tema tan de actualidad como es el control de predadores.
En cuanto a los objetivos, el principal es ponerse al día y actualizar conocimientos sobre la materia y, en el caso de nuestro país, llevar a cabo una puesta en común entre las diferentes CC. AA.
En el caso de la Comunidad de Madrid tiene especial relevancia por ser una comunidad pequeña, pero con una gran problemática, dada la importante presencia de predadores que requieren su control poblacional y por esto esperamos que el Congreso nos aporte ideas para convertirnos en un modelo de gestión en esta materia, a la vez que nos sitúa como punto de encuentro del trampeo a nivel internacional, como ya lo fuimos en 2008..
«El principal objetivo del Congreso es ponerse al día y actualizar conocimientos sobre el trampeo y, en el caso de nuestro país, llevar a cabo una puesta en común entre las diferentes CC. AA»
P. ¿Cuántos países y perfiles profesionales estarán representados y qué espera que aporte ese intercambio de experiencias?
R. Contamos con especialistas reconocidos de países de la Comunidad Europea, como Francia, Alemania o Rumanía, entre otros y trabajaremos con las directrices elaboradas por Estados Unidos, Canadá y la Federación Rusa, así como con las de la Comunidad Europea, evidentemente.
P. Cuando hablamos hoy de trampeo, ¿de qué estamos hablando realmente?
R. Entendemos el trampeo como uno de los más destacados instrumentos para el control de predadores, que, en muchas localidades, están causando verdadero daño a la fauna de las mismas.
El trampeo llevado a cabo por profesionales especializados puede ser una herramienta fundamental para llevar a cabo con éxito este control, siempre que se usen con las máximas garantías de bienestar, tanto para el animal capturado como para el trampero.
«Entendemos el trampeo como uno de los más destacados instrumentos para el control de predadores»
P. ¿Cómo ha evolucionado esta actividad respecto a los métodos tradicionales?
R. Ha evolucionado bastante. Ahora todos los sistemas empleados deben tener comprobada previamente su eficacia y selectividad, lo cual implica un proceso muy laborioso, pero necesario para cumplir los objetivos mencionados anteriormente.

P. ¿Qué papel puede desempeñar actualmente el trampeo en la gestión de determinadas especies y en el equilibrio de los ecosistemas?
R. Actualmente, en España tenemos algunas especies cinegéticas como el jabalí o el conejo, cuya sobreabundancia está produciendo diferentes problemas que requieren de su control, pero también hay otras especies de predadores que actúan negativamente sobre la caza menor y, en ambos casos, se requiere una acción eficaz sobre ellas, pero siempre bajo la premisa de no dañar a ejemplares de otras especies. De ahí la necesidad de que las trampas que se utilicen tengan comprobadas su eficacia y selectividad.
«Actualmente, en España tenemos algunas especies cinegéticas como el jabalí o el conejo, cuya sobreabundancia está produciendo diferentes problemas que requieren de su control»
P. ¿Puede poner algún ejemplo concreto de un problema de conservación o de gestión de fauna en el que el trampeo haya sido una herramienta útil?
R. Precisamente aquí, en la Comunidad de Madrid, íbamos a llevar a cabo un proyecto de reintroducción de la cerceta pardilla en unas lagunas del sur cuando nos dimos cuenta de la existencia de muchos predadores en la zona que ponían en peligro esta reintroducción, por lo que pusimos en marcha a nuestra patrulla de control de especies, que capturó cuarenta jabalíes, treinta mapaches, dos zorros y dos ginetas. Te puedo asegurar que, de no haber sido por este control, la repoblación habría fracasado.
P. Una de las cuestiones más controvertidas es el bienestar animal. ¿Qué avances se han producido para conseguir métodos más selectivos y reducir al mínimo el sufrimiento?
R. Lo primero, una trampa no sale al mercado hasta que tiene perfectamente comprobado que cumple con todos los requisitos necesarios para garantizar el bienestar del animal capturado y del usuario de la misma.
Después, es muy importante recalcar que el trampeo deberá ser realizado por un especialista preparado y cualificado en el manejo de estos sistemas de control.
«Una trampa no sale al mercado hasta que tiene perfectamente comprobado que cumple con todos los requisitos necesarios para garantizar el bienestar del animal capturado y del usuario de la misma»
P. ¿Hasta qué punto se ha conseguido evitar la captura accidental de especies no objetivo y qué retos quedan todavía por resolver?
R. Aunque se den todas las premisas mencionadas, puede ocurrir una captura accidental de otra especie y, en este caso, la trampa debe permitir su puesta en libertad sin problemas ni daños.
A este respecto, quiero indicar que la Comunidad Europea admite hasta un 20 % de capturas por error como normal en cada trampa homologada. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se ha homologado una trampa para mapaches procedente de Estados Unidos y Canadá después de pasar las pruebas pertinentes y aceptamos las homologadas en otras comunidades autónomas.
En el caso de los tramperos, deben pasar también las pruebas pertinentes que certifica la Comunidad de Madrid para poder ejercer como tales.
P. El trampeo genera rechazo en determinados sectores. ¿Existe un problema de desconocimiento social sobre cómo se realiza actualmente esta actividad?
R. Ciertamente, se piensa que es una actividad cruenta y sin control, cuando, como estamos viendo, es todo lo contrario. Lo que prima es precisamente el bienestar de los animales capturados, por lo que son sistemas que, para su uso y manejo, requieren una altísima especialización.
«Se piensa que el trampeo es una actividad cruenta y sin control, cuando, como estamos viendo, es todo lo contrario»
P. ¿Considera que el debate sobre el trampeo está condicionado en ocasiones por posiciones ideológicas más que por criterios científicos?
R. Creo que, como decíamos antes, lo que hay es un gran desconocimiento sobre el trampeo.

P. ¿Qué diferencias existen entre España y otros países a la hora de investigar, regular y utilizar estas técnicas?
R. En España hay que reconocer que desde 2008 no hemos avanzado, quizá por no ser un país «peletero», como Estados Unidos o Canadá, que requieren mucho más los avances en este sentido y por eso este Congreso, para ponernos al día y realzar la figura del trampero como la de un profesional altamente cualificado para desarrollar su labor.
«Y por eso este Congreso, para ponernos al día y realzar la figura del trampero como la de un profesional altamente cualificado para desarrollar su labor»
P. ¿Qué papel deben desempeñar los cazadores, agricultores, ganaderos y gestores del territorio en el debate sobre la gestión de la fauna?
R. El de apoyar este sistema de control y hacer que lo lleven a cabo profesionales especializados.
P. ¿Está existiendo una desconexión entre la visión de una sociedad cada vez más urbana sobre la protección de los animales y la realidad del medio rural?
R. Desde la Comunidad de Madrid estamos permanentemente alertando sobre la necesidad del control de ciertas poblaciones de animales silvestres, pero, desgraciadamente, la ciudadanía solo se acuerda de ello cuando ocurre algún accidente, causan daños o, como pasó en pandemia, se acercan a las puertas de Madrid.
«Estamos permanentemente alertando sobre la necesidad del control de ciertas poblaciones de animales silvestres, pero, desgraciadamente, la ciudadanía solo se acuerda de ello cuando ocurre algún accidente, causan daños…»
P. La tecnología está transformando muchas actividades. ¿Cómo están influyendo las cámaras, los sensores, la inteligencia artificial y otros avances en el trampeo del futuro?
R. En estos últimos veinte años, el avance ha sido espectacular, para bien y para mal, porque estos avances también han llegado a manos de los que los usan ilegalmente.
P. Después de celebrar este Congreso, ¿qué le gustaría que quedara en la sociedad y, sobre todo, qué le gustaría que se entendiera mejor sobre el trampeo y su posible papel en la conservación?
R. Sobre todo, que se comprenda que el trampeo es un sistema legal, que las trampas son seguras y selectivas, que los tramperos son profesionales altamente cualificados y, especialmente, que el trampeo es, en estos momentos, un sistema necesario e imprescindible para el control de los ejemplares de esas especies que tanto daño están causando a la biodiversidad y a la sociedad en general, como transmisión de enfermedades, daños a la agricultura, etc., mediante el uso de unos sistemas que garantizan la selección y el bienestar de los animales capturados.
«El trampeo es, en estos momentos, un sistema necesario e imprescindible para el control de los ejemplares de esas especies que tanto daño están causando a la biodiversidad y a la sociedad en general»




