Medio Ambiente trabaja para actualizar la Estrategia del Lobo

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente está trabajando en estos momentos en la actualización de la Estrategia para la Conservación y la Gestión del Lobo (Canis lupus) en España. Por el momento, se ha solicitado a diversos actores implicados en la conservación y gestión de la especie que realicen nuevas aportaciones a la Estrategia actualmente en vigor.

La Estrategia para la Conservación y la Gestión del Lobo (Canis lupus) en España fue aprobada por el Gobierno y las comunidades autónomas en 2005, con el objetivo de disponer de un documento común que recoja las líneas maestras que enmarquen las acciones de gestión y conservación del lobo en nuestro país. La finalidad de esta Estrategia es establecer las directrices para conservar, gestionar y restaurar poblaciones viables de lobos como una parte integral de los ecosistemas españoles, velando por el mantenimiento de sus poblaciones y asegurando la coexistencia con los usos humanos, como la ganadería, el turismo o la actividad cinegética.

Aunque la vigencia de la actual Estrategia es indefinida, tal como se recoge en el texto, su actualización está contemplada cada diez años, o bien cuando las circunstancias así lo indiquen. En este caso, los aumentos de ataques de lobo al ganado tanto al norte como al Sur del río Duero, y la petición realizada recientemente por la Junta de Castilla y León ante la Unión Europea para modificar la Directiva Hábitats, de manera que se permita considerar al lobo como especie cinegética al sur del Duero, podrían haber motivado la toma de iniciativa por parte del Ministerio que dirige Miguel Arias Cañete.

La caza del lobo en la actual Estrategia
El texto hoy en vigor contempla el aprovechamiento cinegético del lobo en los terrenos en los que el cánido tenga la consideración de especie cinegética, reconociendo que «en el marco de los Planes de Ordenación Cinegética aprobados, la caza es una herramienta de gestión adecuada».

En este sentido, la Estrategia asegura que la integración de la caza en la gestión del lobo «permite una alta valoración del lobo por sectores de cazadores, además de suponer un recurso económico en áreas deprimidas».

Deja un comentario