
La Federación Aragonesa de Caza propone el uso de silenciadores y pinganillos para mejorar la eficacia en el control del jabalí
Advierten que las nuevas normativas europeas de bienestar animal y transporte ponen en riesgo la actividad de las rehalas, herramienta clave en la lucha contra la PPA
La Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA) participó la semana pasada activamente en el foro especializado sobre el control poblacional del jabalí y la prevención de la Peste Porcina Africana (PPA), organizado en Madrid por la Fundación Artemisan y la Fundación Vergara.
La delegación aragonesa ha estado integrada por el director general de Caza y Pesca del Gobierno de Aragón, Alberto Fernández-Arias; el presidente de la Federación Aragonesa de Caza, Ángel Nuño; y el director técnico de la entidad, Nicolás Urbani.
Durante el encuentro, los representantes aragoneses conocieron las estrategias implementadas en otras regiones, como Cataluña, y pusieron sobre la mesa propuestas firmes para aumentar la eficacia de los controles cinegéticos en la región.
El director general solicitó a los representantes de la Generalitat de Cataluña la remisión de la versión actualizada del Plan de Acción de Lucha contra la Peste Porcina Africana (PPA) en Cataluña, con el fin de conocer en detalle las medidas, técnicas y protocolos que han demostrado ser eficaces en el control del foco detectado en Cerdanyola del Vallès, así como aquellas actuaciones cuya implantación no se considera necesaria por haber mostrado una eficacia limitada o insuficiente.
Innovación tecnológica para la sanidad animal
Uno de los puntos clave defendidos por Aragón ha sido la necesidad de equiparar la normativa española con la de otros países de la Unión Europea en materia tecnológica.
Desde la delegación se ha solicitado la autorización de medidas básicas como el uso de pinganillos en las batidas –para mejorar la coordinación y seguridad– y de silenciadores en las armas.
Estas herramientas se consideran esenciales para optimizar los controles poblacionales del jabalí mediante esperas o aguardos el impacto sonoro y permitiendo actuaciones más efectivas en la lucha contra la propagación de enfermedades como la PPA.
De igual manera, el director general, consultó a los científicos participantes sobre los nuevos sistemas de detección ambiental del virus de la PPA en bañas y revolcaderos mediante ADN, para ser lo más ágiles posible en su detección y control.
Defensa de las rehalas frente a la burocracia europea
Otro eje fundamental de la intervención aragonesa ha sido la defensa cerrada del subsector cinegético de las rehalas.
FARCAZA ha alertado sobre la amenaza que suponen las nuevas normativas comunitarias referentes al bienestar animal de los perros y a las condiciones de transporte, en línea desde lo defendido conjuntamente por ARRECAL a nivel nacional.
Según han manifestado los representantes aragoneses, estas regulaciones «limitarán taxativamente» la tenencia responsable y el desplazamiento de los perros de caza, lo que mermaría drásticamente la capacidad de los cazadores para realizar batidas efectivas.
Sin el apoyo y la viabilidad de las rehalas, la eficacia en el control de las poblaciones de jabalí caería notablemente, dejando al sector ganadero más vulnerable ante la posible entrada de la peste porcina.
Gestión basada en datos mediante una simplificación administrativa
Los representantes aragoneses de FARCAZA, expusieron que comparten con los expertos la necesidad de mejorar la monitorización de poblaciones; pero sin gravar más a las sociedades de cazadores.
El modelo aragonés del libro de batidas (con animales vistos y cazados) es un sistema sencillo y exacto para poder realizar una correcta estima de poblaciones del jabalí, como refrendó el Grupo Operativo Suprautonómico de Prevención de la PPA, en el que participó como experto el director técnico de FARCAZA.
También se indicó a los altos representantes del MAPA, que es importante revisar y analizar con precisión la información obtenida por las diferentes autoridades competentes ya que actualmente existen graves sesgos entre los informes del Plan Nacional de Vigilancia Sanitaria de Fauna Silvestre y el Anuario de Estadística Forestal respecto a jabalíes cazados y analizados de triquina (con 260.000 animales de diferencia en la última temporada).
Con esta participación, la Federación Aragonesa de Caza reafirma su compromiso con la gestión científica y técnica del medio ambiente, posicionándose como un interlocutor indispensable para garantizar la sanidad animal y la sostenibilidad del medio rural en Aragón.
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