Cabo Norte, Sudáfrica… Belleza y caza en estado puro

 

La provincia sudafricana de Cabo Norte es más, mucho más… Todo comenzó hace más de dos años, durante unas jornadas compartidas con la ministra de Medio Ambiente y Conservación de esta provincia, Sylvia Lucas. Nadie como ella para despertar todos los sentidos a la  riqueza medioambiental, cultural y gastonómica de una de las provincias más bellas de las nueve que conforman Sudáfrica.

 

 

Por Luis de la Torriente    Fotos autor y Stock F. Images

 

 

Aunque ya habíamos tenido la suerte de poder realizar algunos safaris por estas tierras, no salíamos de nuestro asombro cuando la Ministra nos contaba de primera mano la belleza del valle de Namaqua, todos los años tapizado su suelo con millares de brochazos florales por doquier, o la fuerza que desplegaban las cataratas de Augrabie atronando en su caída los parajes adyacentes, o la magia de los atardeceres en las dunas rojas del Kalahari…

 

Nos parecía mentira que, habiendo estado en varias ocasiones tan cerca de estos paradisíacos destinos, hubieran pasado desapercibidos en nuestra apretada agenda, pues de todos es sabido la agonía y obcecación predadora, casi obsesiva, cuando nos embarcamos en cualquier aventura de esta índole, obviando en la mayor parte de las ocasiones cualquier alternativa de enriquecimiento personal paralelo al cinegético.

 

En ruta

Nos emplazábamos, pues, a dar fe propia de todas estas maravillas naturales paralelas y el pasado verano cogíamos vuelo a Kimberley, capital de esta provincia, vía Frankfurt, en el nuevo Airbus A-380, un avión con capacidad sobrada en sus dos plantas para albergar a más de 500 pasajeros y con una línea, tamaño y prestancia que empequeñece a cualquiera que comparta pista con él. 

 

Una vez ya en Sudáfrica y desde Johannesburgo como eje central para cualquier desplazamiento por el interior del país, la forma más rápida y cómoda de viajar hasta Kimberley es vía aérea, cogiendo cualquiera de los vuelos operados por la regional South African Express. Descartamos el trayecto en coche, pues los cerca de 500 kilómetros  de ruta se hacen bastante tediosos: extensas planicies de escasa vegetación sin ningún interés paisajístico.

 

Aterrizados en Kimberley, fuimos diligentemente recogidos por Lewellen Festus, inspector de Medio Ambiente y Conservación, quien sería nuestro perfecto guía y chófer y, una vez acomodadas nuestras personas y equipajes en el vehículo todocamino, partimos sin más dilación hacia el noroeste, dirección Upington, hacia el Kalahari, a través de una cómoda carretera en vías de reparación de su asfaltado, por lo que la ruta se nos hizo un tanto larga.

 

A derecha e izquierda, inmensidad de territorio, desgraciadamente jalonado por vallados varios (éste es el necesario hándicap de Sudáfrica), indicativos de unas u otras propiedades, algunas de superficies inimaginables, variables desde las 3.000 hectáreas hasta algunas con más de 200.000. 

Ya desde esta carretera general empezamos a disfrutar de la visión de los primeros antílopes africanos, un grupo de sables descansando a la sombra, las cabezas de unas jirafas destacando por encima de las acacias, facos arrodillados comiendo en las márgenes de la carretera, grupos de impalas (el mcdonalds del bush), babuinos, monos vervet por doquier, manadas de springbucks en las llanuras, inquietos suricatos siempre temerosos y atentos…

 

Nuestro guía, gran experto en conservación y conversación, nos fue indicando a lo largo de todo el camino las particularidades geográficas y faunísticas de unas y otras áreas, pudiéndonos hacer una idea de la riqueza medioambiental existente.

 

Tras más de cinco horas de carretera, y una vez cruzado el río Orange, que alimenta una profusa vega agrícola, tomamos una desviación que, tras otra hora más de ruta por pista sin asfaltar, nos llevaría a las puertas de este magnífico lodge sudafricano. La precisión que hacía al inicio sobre las características todocamino del vehículo venía a cuento de que, tras las intensas lluvias recibidas y a pesar del buen trabajo estatal que se hace para mantener estas pistas en correcto estado, nuestro vehículo quedó enganchado en tres o cuatro ocasiones, al no disponer de una eficaz transmisión 4×4, teniendo que forzar soluciones de escape de muy diversa índole y eficacia, parte de aventura. Es ahí cuando valoras, una vez más, la importancia que para los transportes y para la caza por este continente han tenido y tienen los todoterrenos, en todas sus variantes y versiones.  

 

A lo largo del camino pudimos examinar las gigantes nidificaciones que colonias de pájaros tejedores realizaban, aprovechando los postes del tendido eléctrico, algunas con formas imposibles, cual sombrillas playeras, derribándolos en muchas ocasiones por el excesivo peso con el que estos pajarillos estructuran sus vidas sociales, pudiendo albergar en su interior a más de medio millar de congéneres. 

 

Kalahari Orix Logde

Nuestro primer destino, el Kalahari Orix Lodge, propiedad de amplísimo territorio y con un alojamiento, cinco estrellas, de diseño africano ultramoderno. Santuario y reserva de caza del rinoceronte blanco. Al llegar, quedamos deslumbrados por la grandiosidad del paisaje que allí se nos ofrecía y por la exquisita integración arquitectónica y funcional del lodge principal. Fundido sobre una ladera rocosa se halla este gran destino para cualquier aventura africana, bien sea cinegética o no, pues la calidad de las instalaciones e infraestructuras es de absoluto nivel y garantía.

 

A lo largo del día y medio que estuvimos por allí pudimos recorrer, en un confortable vehículo 4×4, gran parte de esta vasta concesión, que alberga en su interior una población de más de medio centenar de ejemplares de rinoceronte blanco, que pastan plácidamente en los regatos de las dunas rojas del Kalahari que, tras las recientes lluvias, estaban ahora cubiertas por un ligero manto floral.

 

El nombre dado a esta especie, el rinoceronte blanco (Ceratotherium simum), proviene de la confusión fonética entre los primeros colonos holandeses e ingleses de wide (ancho) con white (blanco), siendo este nombre originariamente atribuido en inglés por su característica morfológica labial más ancha que la otra especie de rinoceronte africana, el rinoceronte negro, de labios más estrechos y picudos. 

 

Los rinocerontes blancos son de color grisáceo, a menudo teñidos por los baños en los barros de las zonas que habitan. El labio ancho y recto se debe a que este animal se alimenta preferentemente de hierbas que recoge del suelo, mientras que el negro lo hace de vegetación arbustiva y espinosa. El apareamiento no se produce en una época específica, pariendo las hembras una sola cría cada cuatro o cinco años, cuando ya ha madurado la anterior.

 

Es el cuarto animal terrestre más grande y el cuarto mamífero terrestre más pesado, después de las tres especies de elefantes. Puede superar los cuatro metros de longitud y alcanza casi los dos metros de altura.

 

El cuerno de los rinocerontes no es un verdadero cuerno como el de las vacas o el de los toros, al no crecer del cráneo, ni un colmillo, como el de los elefantes, al no crecer de la boca. Es una dureza protuberante en la zona de la nariz, compuesta por queratina, el mismo material que forma nuestras uñas y pelo. Así, en caso de rotura, frecuente en las cargas y peleas de este animal, el cuerno puede llegar a regenerarse, con promedios cercanos a los diez centímetros al año.

 

Grupúsculos organizados de tiradores furtivos, que no cazadores, pues la caza no es eso, dotados de buena tecnología e infraestructuras, realizan incursiones de guerrilla para obtener ilícitamente la cuerna de este animal, desplazándose desde fronteras cercanas en helicópteros rápidos y ligeros desde los que, en menos de media hora, pueden localizar al animal, abatirlo, cortar la cuerna y salir volando del lugar, empleando sin dudar sus armas en caso de ser descubiertos. 

 

Hoy en día, según conversaciones a las que pudimos asistir, granjeros sudafricanos están modificando sus hábitos cinegéticos con este animal, realizando prácticas productivas con la cuerna, cuyo beneficio interanual puede llegar a ser superior, incluso, a las altísimas tasas de abates actuales. Los frutos de esta nueva modalidad de gestión podrían suponer, tras la legalización de su comercio, el fin de la esquilmación a la que el mercado negro asiático tiene sometida a esta especie. Quizá no sea lo más noble para la Historia, pero, desde luego, hay que buscar medidas que permitan la supervivencia de la misma, mientras no se logre frenar el banal desenfreno orgiástico al que se somete a la cuerna de este animal y por cuya compra se pagan auténticas fortunas en mercados de Asia.

El debate ético existente en la actualidad circula sobre si estas prácticas productivas y la legalización de su comercio son o no garantes del futuro que este fascinante y prehistórico animal merece.

 

Resultó particularmente interesante la conversación que mantuvimos con la guardería de la finca, formada por un equipo de más de 25 personas y entre cuyas tareas diarias se encontraba el constante recuento de todos y cada uno de los ejemplares de rinoceronte blanco existentes en su interior, así como el chequeo, a pie, perimetral a todo el vallado de la finca, más de 70.000 hectáreas de dunas, colinas, montañas y valles. El estricto control y gestión de esta especie, insistimos, es la única garantía para la salvaguarda de este singular animal. 

 

Cuando uno se encuentra frente a él, el tiempo, literalmente, se para, la respiración se congela y uno queda desbordado por el poder, la fuerza y la maravilla natural que este animal supone. Pudimos disparar a más de uno, y de diez, y de veinte… ¡con la cámara! 

 

Información de interes:

 

Clima

  •   En la mayor de las provincias que conforman Sudáfrica (372.000 km2),  dado su vasto territorio, el clima es muy diverso en ella, variando de árido a semiárido. 
  •  La mejor temporada para realizar un safari sería de febrero a agosto, con temperaturas más bajas, incluso gélidas, según nos acerquemos al verano español.

Cómo llegar

  •   Se necesita sólo pasaporte en vigor, con caducidad posterior a seis meses desde la fecha de entrada en el país. 
  • No es necesaria vacunación alguna. 
  • Actualmente no existe vuelo directo desde España hasta Johannesburgo, por lo que hay que hacer forzosa escala en uno de los múltiples aeropuertos internacionales que sí ofrecen este demandado destino: París, Londres, Frankfurt, Dubai, etcétera. Hay vuelos a Johannesburgo, ida y vuelta, desde 700 euros.
  • Para llegar a la provincia del Cabo Norte es recomendable coger cualquiera de los muchos vuelos ofertados por South African Express a Kimberley, con precios desde los 250 euros, ida y vuelta. El trayecto apenas dura una hora.

El territorio 

  • Nombre común: Northern Cape (Sudáfrica). 
  • Extensión: 372.000 kilómetros cuadrados.
  • Población: casi 1.000.000 habitantes.
  • Moneda: rand sudafricano. En pueblos y ciudades suele haber cajeros automáticos de las principales compañías internacionales.
  • Composición étnica: el 50% de la población es negra, el 40% mestiza y un 7% lo conforma la población blanca. 
  • Idiomas oficiales: afrikaans, inglés, tswana y xhosa.

Rinoceronte blanco del sur (Ceratotherium simum simum)

  •   Orden: Persisodáctilos.Familia: Rinoceróntidos.Género: Ungulados.
  •   Distribución: Sudáfrica (90%), Namibia, Bostwana, Zimbabue, Zambia, Gambia y Kenia.
  • Peso (adulto): entre 2.000 kg y 3.500 kg. Alimentación: hervíboro.
  • Color: grisáceo.
  • Altura: hasta 1,85 centímetros.
  • Longitud: entre 4 y 5 metros.
  • Longevidad: pueden alcanzar los 50 años.
  • Hábitat: sabana; Sudáfrica y África Central
  • Depredadores: carece de ellos, si bien se dan casos de ataques de leones a crías o ejemplares muy debilitados.
  • Cuerna: queratina. De entre 60 cm y 1 m la delantera. La usa tanto para extraer bulbos del suelo, parte de su alimentación, como herramienta de defensa y ataque.
  • Censo actual (Sudáfrica): 20.000 ejemplares. Creciente en fincas privadas y gracias a la cooperación y apoyo gubernamental.
  • Características: muy territorial, puede vivir en grupos de hasta 7 individuos, siendo los machos muy solitarios. Por su alimentación, a base de pastos herbáceos, el labio superior es muy ancho y plano. Más activo en horas nocturnas.
  • Tasas de abate: en alza y muy fluctuantes. Se pueden conseguir buenos ejemplares a partir de los 60.000 dólares+ tasas de estancia.

 

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