Los cazadores asturianos piden al Principado que potencie el turismo cinegético

Los cazadores asturianos alzaron la voz contra el Principado por la gestión de la actividad cinegética en Asturias. El colectivo reclamó a la Administración regional que potencie el turismo cinegético y aproveche la actividad económica que mueve en los núcleos rurales a fin de evitar su abandono y crear riqueza en “un momento de crisis como este”. Los cazadores señalaron al Principado como el “máximo responsable” del momento que atraviesa la caza asturiana, pendiente de la actualización de su ley y con una caída paulatina de licencias. “Hay gente en la Administración turística asturiana que cree que la caza es un handicap serio para la imagen de la región”, denunció Luis Baldó, especialista en asuntos turísticos cinegéticos.

Baldó participó junto a otros representantes del sector en el primer congreso de caza, desarrollo rural y turismo cinegético que fue clausurado ayer en Oviedo. “No se está haciendo ningún esfuerzo en la promoción de este tipo de turismo. Es mucho más fácil ir a cazar a Rumanía que a Asturias”, aseguró Baldó, que reveló que la región no ofrece ninguna información, ni siquiera a través de internet, que es, dijo, el método más utilizado para buscar esta actividad. “En materia cinegética, Asturias no está”, sentenció.

José Manuel Rodríguez Mariño, histórico dirigente de la caza en Asturias, moderó una conferencia en la que se trató de explicar la incidencia de la actividad en la economía. La caza genera actualmente en la región 195 puestos de trabajo directos y más de 500 indirectos, recordó José Manuel Rancaño, representante de Asociación de Empresas Cinegéticas del Principado de Asturias (Asocipas), que detalló que existen 113 asociaciones de cazadores que controlan 700.000 hectáreas de monte asturiano. Rancaño cifró en veinte millones de euros la cantidad que mueve anualmente la caza y denunció la pasividad de la Administración: “En Asturias no hay sensibilidad ninguna para aprovechar la actividad económica”, afirmó.

“La caza fomenta el turismo en todos los países y eso es riqueza. En España ocurre en casi todo el territorio menos en Asturias. Aquí hay un desinterés total tanto por la gestión de la actividad como por el turismo”, intervino Mariño, que puso como ejemplo la ausencia en el Congreso de la Consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez y de representantes del departamento de turismo. “No les interesa, por eso no vienen”, sentenció el ex cazador ante varias decenas de cazadores, muchas de ellas mujeres.

José Bembibre, abogado especialista en asuntos de caza, aseguró que una buena gestión de la caza podría ser un remedio contra el éxodo rural y pidió a la Administración la creación de un departamento específico para fomentar el turismo cinegético “de calidad”. “Son recursos económicos que están dejando pasar”, señaló. “Los niños de hoy en día son unos analfabetos del campo y de los animales”, criticó Bembibre, que alertó sobre el envejecimiento del colectivo cazador. En una línea parecida se expresó Gerardo Pajares, cazador, veterinario y presidente de la Asociación Corzo Español, que responsabilizó a las políticas “lesivas” del Principado del declive de la caza. “Veo un muy mal futuro para esta actividad. Exige un cambio total y no hay economía”, valoró.

Mariño criticó también la nueva normativa de espacios protegidos impulsada por el Principado: “Es una grave amenaza. Supone una expropiación encubierta a los cazadores”, aseguró.

Fuente: lne.es

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