Foro critica la obstinación en transmitir que el lobo está en peligro de extinción

LOBO en Ponga

La portavoz de FORO en materia de agroganadería, Carmen Fernández, se hizo el pasado 30 de enero de las manifestaciones vertidas por los ganaderos del Oriente asturiano en los medios de comunicación en las que señalan su intención de transmitir directamente a Bruselas los problemas más acuciantes del sector en Asturias ante una pérdida evidente de confianza en la administración y el Gobierno del Principado de Asturias.

A juicio de la diputada, “la desconfianza de los ganaderos asturianos hacia el gobierno de Javier Fernández es la consecuencia lógica de los años de abandono, engaños y fracasos para atender las necesidades del sector”.

Carmen Fernández recuerda que “en la gestión del problema del lobo, ni el Convenio de Berna firmado por España en el año 1986 ni la directiva Aves y Hábitat, que incluye al lobo en el Anexo 4 de especies que pueden estar sujetas a procesos de gestión, ni la Ley de Caza nacional del 70 impiden la caza del lobo al norte del río Duero sino muy por el contrario precisamente está incluido en toda la suerte de excepciones para permitir que así sea; sin embargo en Asturias existe una obstinación en transmitir a la sociedad que el lobo es una especie que está protegida y en peligro de extinción en nuestra región cuando no es así ni mucho menos –la única especie que está en peligro de extinción son nuestros ganaderos-, sino que obedece únicamente al capricho de los diferentes gobiernos socialistas, todo ello en detrimento de nuestra ganadería, especialmente de la de ganado menor por cuánto significa y repercute, a su vez, en producciones como la carne o los quesos y todo lo que ello comporta en Asturias, una de las regiones de España y de Europa con mayor diversidad de producciones queseras”.

“En cuanto a la proliferación del matorral –comenta Carmen Fernández- es otra de las consecuencias lógicas y directas de la pérdida de ganadería en nuestros montes la falta de inversiones en desbroces y la escasa o nula intención de esta administración de llevar a cabo quemas controladas qué tan útiles se han mostrado en experiencias pioneras en la materia cómo puede ser en la zona del Pirineo francés”.

Carmen Fernández recuerda que “gracias a la feliz idea del Gobierno asturiano de aceptar la aplicación de un coeficiente de admisibilidad de pastos propuesto por el FEGA, en lugar de utilizar el existente en nuestra Comunidad Autónoma, ha traído como consecuencia la aplicación de criterios y coeficientes correctores que penalizan la pendiente y la arboleda; y además, mientras en otras CC.AA. los respectivos gobiernos gestionaban para que esto no fuese así en Asturias tampoco se ha hecho nada por evitarlo, lo que ha supuesto una catástrofe a efectos del cómputo de terreno válido para la percepción de ayudas”.

Carmen Fernández también señala que “se encuentran pendientes de cumplir todas las promesas que el presidente del Principado, Javier Fernández, y la consejera, María Jesús Álvarez, formularon a los ganaderos en cuanto a la gestión del lobo, la actualización de los baremos de daños ocasionados por la especie y la elaboración de un reglamento específico para tramitar dichos daños que, según promesas del presidente y de la consejera iban a abonarse en un plazo de 15 días, cuestión que tantas y tantas veces se ha demostrado como absolutamente falsa”.

La diputada concluye afirmando que “la mejor muestra y evidencia de la falta de implicación del gobierno del Principado de Asturias la constituye el hecho de que colectivos tan importantes en nuestra región como el ganadero manifieste pública y multitudinariamente su desconfianza hacia dicho gobierno y su deficiente gestión al mismo tiempo que manifiestan su intención de dirigirse directamente a la Unión Europea para hacer conocedores de la situación existente en Asturias a aquellos que pueden ofrecer algún tipo de solución”.

 

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