Relatos

Relatos

Las joyas cinegéticas de mis cotos

Por José Fernando Titos Alfaro
Siempre se ha dicho por aquí que eso de llamarle perdigalla a la perdiz, caramono al conejo y gitanona a la liebre, amén de otros muchos dichos y palabrejas de similar calaña, fueron garbanzos que se cocieron en la olla de un tal Tío Calandria. ¡Vaya usted a averiguar ahora por qué! ¿a dónde estarán ya los huesos del dicharachero y muy singular Tío Calandria…? Era yo un chavalín, y ya andaba el pobre hombre encorvado como una alcayata y con los pies arrastras como ‘rastrillos’…

Relatos

Capítulo VII: Las piezas de caza de mis cotos y la montería

Por José Fernando Titos Alfaro

Dirá usted que esta es la bendita hora en la que aún no le he mencionado ni siquiera el jabalí ni el venado. Cierto que sí, pero que, como todo en la vida, eso también tiene su por qué. Y es que, aparte de que yo nunca fui amante de la caza mayor, el término de esta nuestra aldea de San Isidro de Rioseco jamás fue querencioso para tan codiciadas piezas de caza para los monteros.

Relatos

Amarcord… (Mis recuerdos)


Por Antonio Mata
Siempre dije que, en el fondo, esto no es más que una excusa. Cierto y verdad es que los lances son los lances y que, cuando se descuelga una perdiz desde la mitad del cielo, todo tiene otro color. Pero muchas de las veces, sobre todo cuando las piezas brillan por su ausencia, la caza no es otra cosa que echar el rato con los amigos. Y se echan buenos ratos entre los buenos recuerdos…

Relatos

Capítulo V: Mi apasionada afición por la escopeta

Por José Fernando Titos Alfaro
Creo que en algún momento, más o menos puntual, de la perorata que le vengo manteniendo, me habré dejado caer con lo de mi apasionada devoción por la escopeta. Pues sí, desde siempre fui un apasionado a la caza, en general, y muy en particular a las modalidades de ‘la cacería a rabo’ y a la de ‘la perdiz con reclamo’.

Relatos

Capítulo IV: El éxodo rural

 

Por José Fernando Titos Alfaro

En consonancia a cuanto le vengo relatando en nuestra interesante y, espero que hasta grata entrevista, parece encontrarse la extraña actitud de los lugareños que, escapando de la explosiva riada del vergonzoso éxodo rural, aún quedan por estos entornos.

20120412-relatos-01
Relatos

El perro

20120412-relatos-01
Por Ignacio Gallastegui
La tarde se va relajando. Ya no se escuchan más ladras. El campo se recupera lentamente del combate. Ha sido una jornada intensa… había mucha caza en el monte.
Los perros han trabajado sin descanso. Los agarres han sido numerosos y fieros. Se ven algunos sueltos, cansados, la jeta teñida en sangre, que acuden a reagruparse. Su trote es cansino. De vez en vez se paran y ventean el aire.

Don-Paco-parte-1
Relatos

Capítulo I – Permítame que me presente

Don-Paco-parte-1Por José Fernando Titos Alfaro

Mire usted, por aquí por Andalucía –la tierra de María Santísima, por más señas si es que usted no lo sabía– indistintamente, a que uno se llame Francisco Javier, Francisco de Asís, Francisco de Paula, Francisco de Borja o Francisco vaya usted a saber ahora de qué, ese nombre de ‘Francisco’ suele transfigurarse en este otro de ‘Paco’, si es que no en aquel de ‘Frasco’ o ‘Frasquito’, que aquí lo sería por la gracia de Dios, o en aquel otro de ‘Curro’, que en este caso, además de por la gracia de Dios, lo sería también por la gracia de estas tierras del Sur, que por cierto, la tienen a espuertas.