El Transporte de la carne de caza

Esta es una cuestión de seguridad alimentaria, más que un engorro administrativo para el cazador.

Son numerosas las consultas que como veterinarios recibimos de la forma y manera que tienen los cazadores para poder mover el resultado de sus acciones cinegéticas y de cómo aprovechar la carne obtenida en sus jornadas de caza. Todos somos conscientes de la tradicionalidad que existe en nuestro país en el consumo de carne de caza pero también somos un país con una especial sensibilidad en todo lo concerniente a la higiene y la seguridad alimentaria. por todo esto debemos hacer todos un especial esfuerzo por generar siempre una obligación de mantener estas condiciones de seguridad en todo aquello que consumimos, por nuestra propia salud y la de los nuestros cuando disfruten del arte culinario generado por nuestra afición cinegética. Ante todo , la salud.

Si mantenemos este objetivo de higiene, las obligaciones y las recomendaciones que emanan de las distintas disposiciones legislativas, se hacen más manejables, explicables y en especial entendibles. por todo ello vayan a continuación una breve explicación de cómo manejar las piezas de caza y su posible transporte en nuestro vehículo hasta nuestro domicilio.

En primer término, en lo referente a la caza menor, su transporte ha de realizarse en las piezas enteras, sin eviscerar e integras (con piel y plumas). Su uso solo puede ser para autoconsumo estando especialmente prohibida su comercialización. En muchas ocasiones nos han preguntado qué hacer en épocas de alta temperatura donde el no “avio” rápido de las piezas puede provocar su no consumo. La obligación esta clara y creemos que el campo no es el mejor lugar para preparar las piezas de caza menor, para ello una buena solución es una nevera con hielo embolsado que en la ida puede mantener los refrescos a una muy útil baja temperatura y a la vuelta mantener en refrigeración hasta que las piezas lleguen a nuestro domicilio donde con limpieza, higiene y agua en abundancia procederemos a su preparación más adecuada.

En segundo término nos encontramos con la caza mayor. Esta carne presenta diversas situaciones en base a la modalidad de caza que practiquemos y así ante una montería, los trofeos que podemos trasladar a una taxidermia deberán ir acompañados del correspondiente boletín o guía de traslado emitido por el veterinario inspector presente en la junta de carne. debemos evitar la solicitud de piezas cárnicas, las cuales no pueden ser liberadas a consumo hasta que los servicios veterinarios oficiales liberen dicha carne tras la inspección obligada que se realiza de dichas piezas ya en la sala de tratamiento legalmente establecida para este fin y al que se dirigen el transporte de carne desde nuestra montería. Si evitamos dicha solicitud evitaremos una obligada y preceptiva negativa que en muchas ocasiones es mal interpretada.

¿Qué hacer ante un rececho o una espera? Bien, todos nos acordamos del “avio” en las chozas o las casonas camperas, pero estas situaciones no cumplen con las condiciones higiénicas y de control que la legislación obliga. Por ello debemos trasladar la pieza entera desde el lugar de caza a una sala de despiece autorizada y para ello debemos prepararlo con la suficiente antelación a fin de que se pueda trasladar la pieza a estas instalaciones e intentar que estén lo más cercano posible a nuestra zona de caza. Una vez en estas instalaciones procederemos a solicitar la intervención de un veterinario a fin de que proceda a evaluar la pieza de forma satisfactoria y emita la consiguiente autorización de traslado a domicilio de dicha pieza y/o de su trofeo a taxidermia. El traslado del animal cazado solo puede ser a la sala de tratamiento más cercana de forma completa y allí proceder a su inspección y posterior tratamiento conveniente. Somos conocedores de la molestia de traslado tras una fructífera espera de la pieza a esta sala de tratamiento, pero ha de realizarse así y solo allí y no otros destinos y menos a nuestra casa. No debemos tratarlo como un obstáculo normativo sino como una herramienta que garantice la salud de los consumidores de un bien que es un autentico tesoro en nuestros montes y sierras, la carne de caza.

Gabinete de Peritación Veterinaria ALBÉITARES S.L.U.

Deja un comentario